El Salón Náutico Internacional de Barcelona ha cerrado este domingo una de sus mejores ediciones de los últimos años, marcada por el nivel de las marcas y modelos expuestos, la ampliación de la oferta y la incorporación de nuevos espacios experienciales. Organizado por Fira de Barcelona con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), el evento se ha celebrado durante cinco días en el Port Vell y ha reforzado su orientación hacia la calidad, el negocio y la internacionalización.
La feria ha reunido más de 226 embarcaciones de diferentes esloras y 170 expositores, con más de 300 marcas representadas. La actividad comercial y los contactos establecidos durante el certamen, cuyos resultados podrían materializarse en los próximos meses, han generado una valoración positiva entre los participantes.
El salón ha recibido cerca de 20.000 visitantes, de los cuales el 35% procedía de fuera de Cataluña. La asistencia internacional ha representado el 15% del total, con Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos y Reino Unido entre los principales mercados de origen. También ha destacado la presencia de compradores de Madrid, Baleares, Comunidad Valenciana, Andalucía y Galicia.
La nueva propuesta expositiva ha atraído a un público especialmente interesado en la compra de embarcaciones, equipamiento y accesorios, así como en las últimas tendencias e innovaciones vinculadas a la náutica y los deportes marítimos. El presidente del certamen, Luis Conde, ha señalado que esta edición confirma la apuesta por reforzar el negocio, la proyección internacional y la calidad, y ha destacado la evolución del nivel de las marcas, los modelos presentados y el perfil de los visitantes.
El responsable del salón considera que el certamen ha dado un salto cualitativo y que la combinación de oferta y público consolida su papel como plataforma estratégica para la industria náutica, además de situarlo entre los principales eventos europeos del sector.
La edición de 2026 ha destacado especialmente por el regreso de marcas de veleros de alta gama como Oyster, Amel y YYachts, ausentes durante varios años. Su participación ha contribuido a reforzar el perfil internacional del certamen, junto con la presencia de fabricantes y grupos británicos, italianos, franceses y alemanes como Grupo Beneteau, Fountaine Pajot, Jeanneau, Lagoon, Excess, Mercury, Fjord, Bluegame, Sea Ray y X-Yachts.
La oferta también ha incluido una novedad mundial y diez modelos nominados al premio al mejor barco europeo del año, dos elementos que han contribuido a elevar el atractivo de la exposición y su orientación hacia las últimas novedades del mercado.
La industria náutica española ha contado con una representación destacada, con un total de 20 astilleros: Amura, Nicolau, Auxinavy, Caral, De Antonio, Dipol, Elyd, Girbau, Kattum, Kumbra, Lasai, Lema, Level, Maxim, Nuva, Pantiera, Quer, Simbad, Sasga y Zephyr. Sus propuestas han mostrado la capacidad del sector nacional en ámbitos como la innovación, el diseño y la construcción de embarcaciones.
La ampliación de la oferta ha sido otro de los ejes de esta edición. Bajo el concepto SeaMotion, el muelle de la Fusta ha estrenado el Indoor Pavillion, un espacio dedicado a los puertos deportivos españoles, el submarinismo, los deportes acuáticos y el estilo de vida náutico.
La sostenibilidad y la innovación tecnológica han tenido también un espacio específico en Innovation Dock, donde se han expuesto embarcaciones y dispositivos íntegramente eléctricos. La programación se ha completado con pruebas de navegación y experiencias vinculadas al sector.
El programa profesional ha incluido asimismo las sesiones de Ágora-Port, coordinadas por el Port de Barcelona y Barcelona Clúster Nàutic en Marina Port Vell. La edición ha contado con el apoyo de CaixaBank, Occident, Denza, Araik Galstyan y Roche Bobois.
La próxima edición del Salón Náutico Internacional de Barcelona se celebrará del 13 al 17 de octubre de 2027 en el Port Vell de la capital catalana.

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