Lululemon Athletica ha anunciado una profunda reorganización de su equipo directivo con el objetivo de reforzar el desarrollo de producto, la estrategia de marca y la eficiencia operativa. Los cambios llegan tras la incorporación de Heidi O’Neill como consejera delegada el pasado 8 de septiembre y después de varias salidas de altos cargos. La nueva estructura busca mejorar la coordinación entre las áreas de producto, diseño, innovación y experiencia de cliente para impulsar el crecimiento a largo plazo.
Maggie Gauger, procedente de Athleta, asumirá el cargo de presidenta y directora de producto el próximo 26 de octubre, en una posición de nueva creación. Antes de incorporarse a Athleta como presidenta y consejera delegada en agosto de 2025, desarrolló una carrera de 23 años en Nike, donde ocupó su último puesto como vicepresidenta y directora general del negocio de mujer en Norteamérica. Durante su trayectoria también lideró la estrategia global de aceleración del canal directo de Nike y desempeñó funciones de responsabilidad en las categorías de rendimiento femenino, running en Norteamérica y tenis a escala global.
La nueva responsable integrará bajo su dirección las áreas de diseño, merchandising, calzado, innovación de producto y ciencia de materiales. El objetivo es reforzar todo el proceso de creación, desde la definición de la propuesta hasta su ejecución comercial, con mayor agilidad y capacidad de innovación. Gauger deberá traducir la estrategia de marca en productos diferenciados y relevantes para los consumidores de Lululemon. Los actuales equipos directivos de merchandising y diseño pasarán a depender de ella.
Joseph Godsey también se incorporará el 26 de octubre como director de operaciones, otro puesto de nueva creación. Procede de Walmart Canadá, donde ejercía como director de crecimiento, y anteriormente fue director de la cadena de suministro de Sam’s Club. Su responsabilidad abarcará las áreas de aprovisionamiento y producción, comercialización, lanzamiento al mercado, logística y cumplimiento de pedidos, planificación y asignación de producto, además de sostenibilidad.
Con esta incorporación, Lululemon pretende conectar de forma más eficaz la estrategia de producto y marca con toda la cadena de valor. La compañía busca mejorar la calidad del producto, simplificar los procesos internos, acelerar su llegada al mercado y reforzar la experiencia del cliente. Godsey centrará su trabajo en aumentar la eficiencia operativa y facilitar la transformación del negocio.
La reestructuración también contempla la salida de Nikki Neuburger, directora de marca y activación de producto, y Ted Dagnese, director de cadena de suministro. Ambos abandonarán la empresa el 6 de noviembre, después de colaborar en la transición. Neuburger se incorporó en enero de 2020 como primera directora de marca de Lululemon, mientras que Dagnese forma parte de la compañía desde 2016 y ocupa la dirección de la cadena de suministro desde 2019.
La empresa ha iniciado además la búsqueda de un nuevo director global de marca, que supervisará el marketing, la creatividad, la experiencia en tienda y las iniciativas de comunidad, incluidos el marketing deportivo, las asociaciones y el impacto social. El puesto trabajará en coordinación con los equipos regionales de marketing integrado y tendrá como objetivo reforzar la diferenciación de la marca y su conexión con los consumidores en todos los puntos de contacto, con especial atención a las tiendas.
Lululemon también busca un director de comunicación que dependerá directamente de la consejera delegada y formará parte del equipo directivo sénior. El puesto asumirá la responsabilidad global de comunicación corporativa, relaciones públicas con consumidores y comunicación interna, con la intención de vincular más estrechamente esta función con la estrategia y las principales decisiones empresariales.
Otra de las vacantes corresponde al puesto de director de tecnología, que abarcará los sistemas tecnológicos de producto y cadena de suministro, las plataformas digitales y omnicanal, la tecnología corporativa, los datos empresariales, la inteligencia artificial y la ciberseguridad. La compañía quiere aprovechar estas capacidades para mejorar la colaboración interna, automatizar y agilizar procesos, acelerar la llegada de los productos al mercado y ofrecer experiencias más conectadas y personalizadas.
La directora financiera, Meghan Frank, mantendrá su cargo y asumirá temporalmente mayores responsabilidades para garantizar la continuidad durante la transición. Además de dirigir las áreas de finanzas y estrategia, supervisará de forma interina las funciones globales de marca y tecnología hasta que se incorporen sus nuevos responsables. Trabajará junto a O’Neill en la definición de las prioridades estratégicas y en la configuración de la hoja de ruta de la compañía. También está en marcha la búsqueda de un director de estrategia, que dependerá de Frank.
El nuevo organigrama mantendrá a varios responsables actuales en sus puestos. André Maestrini continuará como presidente y director comercial, al frente de la organización comercial global y de la ejecución de las estrategias de producto y marca en los distintos mercados y canales. Shannon Higginson seguirá como directora jurídica y de cumplimiento normativo, mientras que Susan Gelinas continuará al frente de personas y cultura. Los tres reportarán directamente a O’Neill y formarán parte del equipo directivo sénior junto con Frank y los responsables que se incorporen a los nuevos puestos.

Noticias sobre marcas y empresas de deporte