La compañía prepara 1.000 millones de dólares en costes de reestructuración
Nike cerró el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027, finalizado el 31 de agosto, con unos ingresos de 11.200 millones de dólares, un 4% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior y un 5% menos a tipos de cambio constantes. La cifra quedó por debajo de los 11.300 millones previstos por los analistas. En cambio, el beneficio por acción se situó en 48 centavos, frente a los 44 centavos del consenso.
Nike Brand generó 11.000 millones de dólares, un 4% menos tanto a nivel reportado como a moneda constante. La evolución estuvo condicionada especialmente por los descensos registrados en Greater China y EMEA, parcialmente compensados por el crecimiento de Norteamérica. Dentro de la marca, las ventas wholesale alcanzaron los 6.800 millones, con una caída del 1%, mientras que Nike Direct retrocedió un 8%, hasta los 4.100 millones.
La evolución de Nike Direct estuvo marcada por la debilidad del canal digital, cuyas ventas descendieron un 13%, mientras que las tiendas propias registraron una caída del 5%. Converse tampoco consiguió frenar el retroceso, con unos ingresos de 263 millones de dólares, un 28% menos, como consecuencia de descensos en todas las regiones.
En el apartado de rentabilidad, el margen bruto aumentó 60 puntos básicos, hasta el 42,8%, principalmente por la reducción de los costes de almacenamiento y logística. Los gastos de venta y administración se redujeron un 3%, hasta los 3.900 millones de dólares, aunque el gasto destinado a generación de demanda aumentó un 5%, hasta los 1.300 millones, debido principalmente a una mayor inversión en marketing vinculada a acontecimientos deportivos.
El beneficio neto se situó en aproximadamente 700 millones de dólares, un 2% menos, mientras que los gastos operativos generales descendieron un 6%, hasta los 2.700 millones. Nike cerró el trimestre con inventarios valorados en 7.800 millones de dólares, un 3% menos, principalmente por cambios en la composición del producto.
La compañía también ha presentado Pace, un nuevo programa de transformación de su modelo operativo que amplía el plan de ajuste de costes anunciado en marzo. El programa contempla la modernización de la cadena de suministro global, la creación de un nuevo campus en India para reforzar las capacidades corporativas, una reorganización en tres grandes áreas geográficas y una nueva simplificación de la estructura organizativa.
Nike prevé que Pace genere unos ahorros acumulados de 2.500 millones de dólares hasta el ejercicio fiscal 2031. Para ello, asumirá aproximadamente 1.000 millones de dólares en costes antes de impuestos, principalmente relacionados con empleados. Esta cantidad se suma a unos 300 millones de dólares en indemnizaciones contabilizados durante el ejercicio fiscal 2026. La compañía espera reconocer otros 300 millones en costes asociados al programa durante el ejercicio 2027.
La dirección de Nike mantiene el foco en el denominado Sport Offense, estrategia con la que pretende impulsar sus principales categorías de rendimiento. El presidente y CEO de Nike, Elliott Hill, señaló que esta estrategia está generando avances en el negocio de performance, aunque reconoció que la compañía todavía debe actuar sobre Nike Sportswear, Jordan Brand y Greater China.
Las previsiones para el conjunto del ejercicio reflejan, sin embargo, un escenario todavía complicado. Nike espera que sus ingresos disminuyan en un porcentaje de un dígito alto durante el ejercicio fiscal 2027. El beneficio por acción diluido ajustado se situará entre 1,15 y 1,35 dólares, sin incluir aproximadamente 15 centavos por acción correspondientes a los gastos de reestructuración asociados a Pace.
Las nuevas previsiones quedan por debajo de las expectativas del mercado. El consenso de analistas situaba el beneficio por acción anual en 1,66 dólares y estimaba unas ventas de 45.300 millones de dólares, frente a los 46.400 millones registrados por Nike en el ejercicio fiscal 2026, lo que supondría una caída del 3,2%.
En paralelo, Nike mantiene su política de remuneración al accionista. Durante el primer trimestre destinó aproximadamente 610 millones de dólares al pago de dividendos, un 3% más que un año antes. La compañía considera que la mejora del margen, el control de costes y la reasignación de recursos deben contribuir a reforzar su posición a largo plazo mientras afronta la reorganización de varias de sus áreas estratégicas.

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