La marca apuesta por la ligereza extrema en competición
Joma prepara las próximas carreras y maratones de otoño con las RS-9000, una de sus principales apuestas para la competición de alto nivel en 2026. Con un peso de apenas 126 gramos, el modelo está dirigido a corredores técnicos que buscan reducir al máximo el peso de la zapatilla sin comprometer las prestaciones necesarias para competir a ritmos elevados.
El desarrollo de las RS-9000 se ha realizado bajo la premisa de eliminar cada gramo innecesario. Su comportamiento y resistencia han sido sometidos a diferentes situaciones de esfuerzo en el J Lab, el espacio de investigación y desarrollo de la compañía, donde Joma ha validado las prestaciones del modelo en condiciones exigentes.
La zapatilla estará presente en las próximas pruebas patrocinadas por la marca, con ediciones especiales creadas específicamente para seis citas del calendario de otoño: 20K de París, Venice Marathon, Behobia-San Sebastián, Maratona do Porto, Firenze Marathon y Maratón de Marrakech.
Los 126 gramos se convierten también en uno de los principales argumentos de comunicación de estas ediciones especiales. Joma recurre a elementos característicos de cada ciudad para trasladar la cifra a un lenguaje más cercano. Así, el peso de la versión de París equivale al de dos croissants, mientras que en Behobia-San Sebastián seis pintxos de gilda serían suficientes para igualar el peso de las zapatillas. En Venecia, la comparación se establece con una máscara veneciana.
El bajo peso es consecuencia de una construcción minimalista en la que cada componente responde a una función concreta. El upper está fabricado con un hilo de nylon reforzado con poliamida y presenta una estructura ligera y transpirable. Ambos materiales buscan facilitar la adaptación al pie y favorecer la gestión de la humedad durante los momentos de mayor exigencia.
La mediasuela incorpora un drop de 8 milímetros y la tecnología Light Reactive, desarrollada a partir de un Pebax especial inyectado. Esta construcción busca combinar una elevada capacidad de respuesta con un peso reducido, además de contribuir a la absorción de los impactos. El conjunto se completa con una Carbon Plate interna, diseñada para mejorar la transferencia de energía y proporcionar estabilidad cuando aumenta la velocidad.
En contacto con el asfalto, la suela de CPU concentra el material en las zonas sometidas a mayor contacto. Con esta distribución, Joma busca equilibrar la tracción y la resistencia al desgaste con el objetivo prioritario de mantener contenido el peso total de la zapatilla.
Las seis ediciones especiales trasladan al diseño la personalidad de cada carrera y de su ciudad. La versión de Oporto utiliza el azul y blanco asociado a los azulejos portugueses, mientras París incorpora un print dinámico inspirado en los colores y el concepto de la prueba. Venecia recurre a tonos azules y motivos relacionados con sus canales, y Behobia-San Sebastián combina rojo, naranja, verde y azul para representar la energía de la carrera.
La edición de Florencia interpreta el lirio florentino mediante una combinación de rojo y blanco, mientras que Marrakech utiliza los colores corporativos de la prueba junto a tonalidades vinculadas a la identidad visual de la ciudad. Seis diseños diferentes que mantienen una misma propuesta técnica: trasladar la filosofía de máxima ligereza de las RS-9000 a algunas de las principales citas de Joma de este otoño.

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