Pimec Comerç ha advertido del riesgo de que Cataluña pierda progresivamente su modelo de comercio de proximidad si no se impulsa una estrategia de país capaz de garantizar la competitividad, la viabilidad económica y el relevo generacional de los negocios. La organización lanzó este mensaje durante la celebración de la II Cimera del Comerç de Catalunya, un encuentro que reunió en Barcelona a profesionales, empresas, asociaciones y representantes institucionales para analizar los principales desafíos del sector.
La patronal considera que el comercio especializado atraviesa una etapa especialmente compleja, condicionada por el incremento de los costes operativos, la presión competitiva, la transformación de los hábitos de consumo y las dificultades para asegurar la continuidad de muchos establecimientos. Ante este escenario, la entidad reclama políticas públicas coordinadas que contribuyan a preservar la diversidad comercial y eviten la progresiva sustitución de los comercios especializados por formatos con menor valor añadido.
En este contexto, Pimec valoró positivamente la decisión del Ayuntamiento de Barcelona de suspender durante un año la concesión de nuevas licencias para autoservicios y supermercados de 24 horas. La organización considera que esta medida puede abrir un periodo de reflexión y planificación que permita definir marcos regulatorios orientados a garantizar una competencia equilibrada, el cumplimiento normativo y la sostenibilidad del modelo comercial en el conjunto de Cataluña.
Durante la jornada, representantes de la Generalitat de Catalunya y del Ayuntamiento de Barcelona coincidieron en destacar la importancia económica y social del comercio local, así como la necesidad de acompañar al sector en procesos como la digitalización, la innovación empresarial, la adaptación a los nuevos hábitos de consumo y la captación de talento.
Por su parte, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, defendió el modelo comercial catalán como un activo estratégico para el territorio y subrayó la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones y sector privado para afrontar retos como la transformación digital, la presión sobre los márgenes, la evolución del consumo y la falta de relevo generacional.
La II Cimera del Comerç de Catalunya dedicó buena parte de su programa a analizar cuestiones clave para el futuro del sector, entre ellas la sucesión empresarial, la digitalización de los negocios, el crecimiento de las empresas comerciales, el emprendimiento y las estrategias de atracción y fidelización de talento. Expertos y profesionales compartieron experiencias y herramientas orientadas a mejorar la competitividad de los establecimientos en un entorno cada vez más exigente.
El encuentro también abordó la importancia de facilitar la continuidad de los negocios comerciales como vía para preservar tanto la actividad económica como la función social que el comercio de proximidad desempeña en barrios y municipios. Además, una mesa redonda con representantes de distintas administraciones permitió intercambiar experiencias sobre políticas locales destinadas a fortalecer el tejido comercial, mejorar el espacio urbano y adaptar el sector a los nuevos retos económicos y sociales.

Noticias sobre marcas y empresas de deporte