Lululemon Athletica ha rebajado sus previsiones para el ejercicio 2026 después de registrar un inicio de año marcado por la debilidad del mercado norteamericano. La compañía alcanzó una facturación de 2.500 millones de dólares en el primer trimestre, finalizado el pasado 3 de mayo, lo que representa un incremento del 4% respecto al mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, la evolución fue muy desigual por regiones. Mientras que los ingresos en Norteamérica descendieron un 3%, el negocio internacional mantuvo una fuerte dinámica de crecimiento con un avance del 22%. Las ventas comparables aumentaron un 1% a nivel global, aunque en América retrocedieron un 5%, frente al crecimiento del 13% registrado en los mercados internacionales.
La directora financiera y consejera delegada interina, Meghan Frank, destacó que la compañía ha logrado algunas mejoras en Norteamérica, especialmente en las ventas a precio completo, aunque reconoció la aparición de nuevas dificultades que han obligado a ajustar las previsiones anuales. Según explicó, la empresa está adoptando medidas adicionales para reforzar su oferta de producto y reposicionar determinadas áreas del negocio.
Por su parte, el presidente y consejero delegado interino, André Maestrini, subrayó el crecimiento de la comunidad global de la marca gracias a la entrada en nuevos mercados y a diversas iniciativas vinculadas a categorías como training, tenis y running. También destacó las mejoras implementadas en la red de tiendas y en los canales digitales.
La rentabilidad fue uno de los aspectos más afectados durante el trimestre. El beneficio bruto cayó un 3%, hasta los 1.300 millones de dólares, mientras que el margen bruto se redujo 410 puntos básicos, situándose en el 54,2%. El resultado operativo descendió un 37%, hasta 276,9 millones de dólares, y el margen operativo pasó del 18,5% al 11,2%.
El beneficio por acción diluido se situó en 1,69 dólares, muy por debajo de los 2,60 dólares obtenidos en el mismo periodo de 2025. Al cierre del trimestre, la compañía contaba con 1.500 millones de dólares en caja y equivalentes, mientras que los inventarios crecieron un 2%, hasta 1.700 millones de dólares, aunque en volumen de unidades descendieron un 4%.
Durante el periodo, Lululemon abrió cinco nuevas tiendas netas, alcanzando una red total de 816 establecimientos operados directamente. Además, recompró 2,2 millones de acciones por un importe de 358,3 millones de dólares.
De cara al segundo trimestre, la compañía prevé unos ingresos de entre 2.450 y 2.475 millones de dólares, lo que supondría una caída de entre el 2% y el 3% respecto al mismo periodo del año anterior. Para el conjunto de 2026, estima ahora una facturación de entre 11.000 y 11.150 millones de dólares, frente a previsiones anteriores más optimistas.

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