El grupo francés crece un 4,3% y refuerza su apuesta por el modelo 'four-season' impulsado por el trail running, el textil y el canal directo
Rossignol Group ha cerrado el ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo con un crecimiento del 4,3% a tipo de cambio constante, alcanzando unos ingresos de 346 millones de euros (358 millones a tipo constante). El grupo, propietario de marcas como Rossignol, Dynastar, Lange y Look, consolida así la transformación de su modelo de negocio pese a una campaña marcada por condiciones meteorológicas desiguales, especialmente en el oeste de Estados Unidos.
La evolución positiva se apoya en un contexto favorable en Europa, con buenas condiciones de nieve y un aumento de la práctica, así como en el creciente atractivo global de los destinos de montaña. A nivel operativo, el grupo destaca un incremento superior al 50% en su rentabilidad (EBITDAR), reflejando la mejora en eficiencia y mix de negocio.
El CEO, Vincent Wauters, subraya que estos resultados validan una estrategia centrada en la desestacionalización y el posicionamiento de la montaña como espacio de bienestar. En este sentido, el grupo busca reforzar su resiliencia en un entorno económico incierto mediante una propuesta que va más allá del esquí tradicional.
El negocio de equipamiento de deportes de invierno sigue siendo el pilar central, con un crecimiento del 6,5% interanual. Sin embargo, la diversificación gana peso de forma acelerada. Las categorías de textil y calzado ya representan el 25% de las ventas de marca, con el objetivo de alcanzar los 100 millones de euros en tres años, apoyadas en el desarrollo del canal directo al consumidor, que incluye e-commerce y más de 40 tiendas propias.
Uno de los vectores clave de crecimiento es el trail running. Tras el lanzamiento en 2025 de sus primeros modelos, como Vezor y Venosk, el grupo ha registrado un incremento del 63% en las ventas de calzado de trail en el último ejercicio. Este impulso se ha visto reforzado por el lanzamiento del modelo Vercors y por la visibilidad obtenida en pruebas de referencia como el Ultra-Trail du Mont-Blanc.
En paralelo, Rossignol Group avanza en su entrada en el segmento del hiking con Altiridge, una nueva línea de calzado y textil técnico orientada al crecimiento de la actividad en verano. La compañía prevé que las colecciones primavera-verano representen el 15% de los ingresos de softgoods en un plazo de tres años.
Con cerca de 600 empleados en Francia, el grupo mantiene un fuerte arraigo industrial en Europa, con su sede en Isère como centro de I+D, producción de esquí de alta gama y logística global. Esta base industrial, combinada con la expansión internacional y la diversificación de categorías, refuerza su posicionamiento en un mercado cada vez más orientado a propuestas transversales y menos dependientes de la estacionalidad.

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