Desde 2020 sus ventas se han incrementado un 178%
New Balance cerró 2025 con una facturación de 9.200 millones de dólares, lo que supone un crecimiento del 19% respecto al ejercicio anterior y su quinto año consecutivo con incrementos de doble dígito. La compañía, de capital privado, refuerza así una trayectoria expansiva que la sitúa a las puertas de su objetivo de alcanzar los 10.000 millones de dólares en ingresos anuales ya en 2026.
Según explicó su presidente y consejero delegado, Joe Preston, el avance ha sido transversal por regiones y categorías. Norteamérica creció más de un 20%, mientras que Europa superó el 30%, confirmando el fuerte tirón de la marca en el mercado europeo. Además, tanto el negocio global de apparel como el retail propio rebasaron por primera vez la barrera de los 1.000 millones de dólares.
La evolución de 2025 se suma al crecimiento del 20% registrado en 2024 y al 23% de 2023. Desde 2020, cuando la compañía facturaba 3.300 millones de dólares, sus ventas se han incrementado un 178%, un ritmo poco habitual entre los grandes operadores del sector.
Uno de los ejes estratégicos ha sido la apuesta por el posicionamiento ‘premium’, que ha permitido elevar el precio medio de venta cerca de un 30% en los últimos cinco años. Este reposicionamiento se ha apoyado en inversiones en digitalización y campañas de marca, así como en la visibilidad aportada por embajadores como Josh Allen, Cooper Flagg y Coco Gauff, además de acuerdos como el firmado con Shohei Ohtani.
En el plano comercial, el crecimiento también se vio impulsado por un ambicioso plan de expansión física, con 80 nuevas aperturas en 2025 a nivel global. De cara a 2026, la compañía priorizará el desarrollo de la categoría performance y continuará ampliando su red de tiendas en ubicaciones estratégicas, aunque manteniendo el equilibrio entre el canal mayorista y la venta directa al consumidor (DTC).
La dirección descarta fijar un objetivo interno de peso para el DTC y apuesta por una estrategia flexible que permita adaptarse a las preferencias de compra del consumidor. Con este planteamiento, New Balance no solo busca superar el umbral de los 10.000 millones, sino hacerlo preservando la rentabilidad y la coherencia de su posicionamiento ‘premium’, en un contexto de creciente competencia global y mayor polarización entre marcas generalistas y operadores especializados.

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