• Actualidad Nacional
  • 24 de Mar, 2022

La justicia da la razón a Gregal Sport en su litigio con Hacienda

La justicia da la razón a Gregal Sport en su litigio con Hacienda

Han tenido que pasar cuatro años para que la justica diera la razón a Gregal Sport en su batalla legal con Hacienda. Cuatro años en los que la compañía, por culpa de este litigio, se vio obligada a cerrar. Quizás por eso, su máximo responsable, Marc Puig, defina la sentencia como una “victoria amarga”. Amarga porque “llega tarde y no sirve de mucho”, pero que, al menos “ratifica que hicimos las cosas bien hechas, como dijimos desde el primer momento”.

El caso se remonta a 2018. A mediados de ese año Gregal Sport, distribuidora en nuestro país de marcas de reconocido prestigio internacional como Elan, Lowa o Shöffel, se quedó con una de las cuatro tiendas de moda que la sociedad Parella 1986 SL tenía en la localidad gerundense de Platja D’Aro y que decidió dejar de gestionar. Poco después de que Gregal empezase su actividad en ese local, Hacienda le abrió un expediente sancionador reclamando más de medio millón de euros por las irregularidades tributarias que había cometido la tienda. Irregularidades que, evidentemente, se dieron antes de que Gregal empezará a gestionarla. Sin embargo, el erario público hizo caso omiso a las explicaciones de la compañía y estimó que se trataba de una continuidad de negocio, pasando a embargar todo el dinero que Gregal tenía en la cuenta y obligando al pago del importe restante.

Con el embargo de las cuentas y las líneas de crédito cerradas -Marc Puig se vio obligado a solicitar un aval por la deuda restante y perdió una línea de crédito de más de 10 millones de euros- la empresa no pudo asumir los costes de la distribución e importación de las marcas que distribuía y se vio abocada al cierre “a pesar de estar plenamente convencidos -explica Puig- de que, a la larga, la justicia nos daría la razón”. De poco sirvió un historial intacto de crecimiento, con beneficios anuales desde su creación y una solvencia más que contrastada. Los bancos cerraron la línea de crédito y la compañía entró en concurso de acreedores.

"Pueden abrir un expediente si creen que has cometido alguna irregularidad, pero es surrealista que se dicte sentencia sin haber celebrado un juicio"

Ahora, casi cuatro años después, el tribunal ha estimado que esa continuidad de negocio que alegó hacienda “no se puede demostrar” y, por lo tanto, estima la impugnación de la multa impuesta a Gregal, obligando a Hacienda a devolver la cantidad ya embargada.

Puig, que celebra la victoria con resignación y sin hacer demasiada sangre de todo lo que le ha supuesto tener que cerrar la compañía, sí reclama que las cosas se hagan de una manera diferente. “El problema es que, en este lento proceso judicial, Hacienda embargó rápidamente el capital de nuestra compañía y nos obligó a cerrar sin que pudiéramos demostrar lo que ahora ha quedado claro. Pueden abrir un expediente si creen que has cometido alguna irregularidad, pero tienen que dejarte demostrar tu inocencia antes de iniciar cualquier tipo de acción que pueda poner en peligro la continuidad de tu negocio y el futuro de más de 50 familias. Es surrealista que se dicte sentencia sin haber celebrado un juicio"

 

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