• Actualidad Internacional
  • 12 de Nov, 2021

El dueño de Merrell y Saucony crece ajeno a los problemas de suministro

El grupo de ropa y calzado de montaña Wolverine World Wide, Inc (Wolverine Worldwide) anunció el miércoles un aumento de ingresos del 29,1% en el tercer trimestre a pesar de los cierres de las fábricas vietnamitas y los retrasos en la logística mundial.

 

En el tercer trimestre, finalizado el 2 de octubre de 2021, la empresa con sede en Rockford, Michigan, propietaria de marcas como Wolverine, Merrell, Saucony y Sperry, obtuvo unos ingresos de 636,7 millones de dólares (555,5 millones de euros), frente a los 493,1 millones de dólares (430,25 millones de euros) del periodo anterior. A tipo de cambio constante, el aumento de ingresos de la empresa fue de un 28,2 % interanual.

El comercio electrónico fue un canal especialmente relevante para el grupo, pues experimentó un aumento de ventas del 45% frente al año anterior y de un 126 % en comparación con el tercer trimestre de 2019, antes del impacto de la pandemia.

Según el CEO de Wolverine Worldwide, Blake W. Krueger, los problemas y retrasos en la cadena de suministro fueron responsables de "un impacto negativo de al menos 60 millones de dólares (52,35 millones de euros) en ingresos" en los resultados del tercer trimestre de la empresa. El ejecutivo señaló además que la marca Merrell fue la más afectada por el cierre de fábricas en Vietnam, pero aun así pudo lograr un crecimiento de ingresos de cerca del 5%. En cambio, Saucony y Sperry registraron aumentos interanuales superiores al 40 %.

Los resultados del tercer trimestre de Wolverine Worldwide también se beneficiaron de la incorporación de la marca británica de ropa deportiva femenina Sweaty Betty, adquirida por la empresa el 2 de agosto de 2021. Sin contar la contribución de esta marca, los ingresos de la empresa en el tercer trimestre ascendieron a 597,6 millones de dólares (521,43 millones de euros), un 21,2 % más que en el periodo anterior, mientras que el comercio electrónico aumentó un 13,3 % interanual.

En lo que respecta a los beneficios, Wolverine Worldwide acabó a cero, ya que los costes relacionados con la adquisición de Sweaty Betty, los litigios y las medidas adoptadas para hacer frente a los retrasos en la producción y los envíos mermaron la mejora de los ingresos de la empresa. 

Hasta la fecha, Wolverine Worldwide ha obtenido unos ingresos de 1800 millones de dólares (1570,58 millones de euros), un 38,8% más que los 1300 millones de dólares (1134,31 millones de euros) del año previo. Los beneficios obtenidos en este periodo de nueve meses fueron de 83,2 millones de dólares (72,60 millones de euros), o 0,98 dólares (0,86 euros) por acción diluida, frente a los 33,8 millones de dólares (29,5 millones de euros), o 0,41 dólares (0,36 euros) por acción diluida, conseguidos en 2020.

"La demanda de nuestras marcas sigue siendo muy fuerte, tal y como demuestra la fortaleza constante en las tendencias de venta del comercio minorista y una sólida cartera de pedidos que se extiende hasta el tercer trimestre de 2022", apuntó Krueger en un comunicado. "Nos mantenemos alcistas en nuestras previsiones de futuro a la luz de estas tendencias y de la composición de nuestra cartera, que está sobreindexada en categorías técnicas como el senderismo, el running y el trabajo", agregó.

No obstante, el vicepresidente senior y director financiero, Mike Stornant, destacó que, debido al impacto de los ya mencionados cierres de fábricas en la "capacidad de ofrecer un servicio completo a la increíblemente fuerte demanda que estamos viendo en el cuarto trimestre", la empresa ha tenido que ajustar sus previsiones financieras para todo el año fiscal 2021.

El grupo espera que sus ingresos anuales se sitúen en torno a los 2400 millones de dólares (2094 millones de euros), lo que representa un crecimiento interanual de casi el 35 %, mientras que se prevé que el beneficio diluido por acción se sitúe en un rango de entre 1,16 y 1,21 dólares (1 y 1,06 euros).

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