• Actualidad Nacional
  • 15 de Oct, 2021

Dinamarca, un mercado con mucho potencial para el pádel

El rápido avance de la popularidad del pádel en Dinamarca, con una población que no supera los 5,8 millones de habitantes, le sitúa como uno de los mercados europeos más interesantes para este sector. El pádel es el deporte que más crece entre los daneses y, aunque todavía se encuentra en una fase de desarrollo temprana, la demanda de sus productos y servicios relacionados experimenta un auge exponencial que no puede ser satisfecho por la oferta local hoy en día. En este sentido, las perspectivas apuntan a que dicho repunte continuará tras el paréntesis que la pandemia ha supuesto para las importaciones y éstas se verán potenciadas, entre otros, por tres factores: la rápida recuperación de la economía danesa tras un impacto moderado de la crisis de la COVID-19; los hábitos deportivos de la sociedad danesa y el elevado poder adquisitivo de sus consumidores. Como consecuencia, este mercado genera múltiples oportunidades de negocio para las empresas extranjeras.

Durante 2020, el consumo de bienes y servicios deportivos en Dinamarca creció un 3% pese al impacto de la pandemia y arrojó una cifra de negocio de 3244 millones de euros, un 22,4% mayor que en el año 2015. Paralelamente, durante esos cinco años el pádel ha pasado de irrumpir en el país escandinavo como un deporte novedoso a convertirse en el subsector deportivo que más crece actualmente. Solo en 2019 el número de jugadores de pádel aumentó un 186% hasta situarse en los 25.000 aficionados y se espera que este incremento se mantenga al 25% interanual hasta superar los 45.000 para 2025. Al mismo tiempo, las ventas de material de pádel se incrementaron un 226% en 2020, de las cuales el 50% correspondieron a las palas de pádel, seguidas de otro tipo de equipamiento deportivo (30%) y, finalmente, del textil y calzado especializado (15-20%). Pese a que se trata de un crecimiento muy significativo, los expertos esperan que este se equipare pronto al de mercados vecinos como el sueco, más experimentado en el deporte de la pala, el cual durante 2020 arrojó una cifra de crecimiento en ventas del 1300%.

Hoy por hoy, la oferta danesa es incapaz de satisfacer este repunte exponencial de la demanda de productos de pádel, ya que solo un 2% de las empresas locales fabrican material de pádel en Dinamarca. Por consiguiente, la demanda del mercado ha de abastecerse mediante las importaciones. Las compras al exterior de equipamiento de pádel (palas, textil, calzado y otro material) alcanzaron los 990 millones de euros en 2020. Esto supone un descenso del 10% respecto a 2019, sin embargo, se trata del primer retroceso en cinco años, el cual ha ocurrido en un contexto extraordinario de pandemia y no ha afectado a todos los productos por igual. En este sentido, las importaciones de palas de pádel mantuvieron un crecimiento en sus importaciones del 20,5% hasta los 4,2 millones de euros en dicho año. Los principales socios comerciales desde los que Dinamarca importó bienes de pádel en 2020 fueron China, 74,5 millones de euros (26%); Alemania, 60,6 millones de euros (21%) y Polonia 35,9 millones de euros (13%).

Hoy por hoy, la oferta danesa es incapaz de satisfacer este repunte exponencial de la demanda de productos de pádel, ya que solo un 2% de las empresas locales fabrican material de pádel en Dinamarca

En el mismo período, Dinamarca importó desde España 1,22 millones de euros en productos de este deporte, lo que supone una recuperación de un 65% respecto a 2019 y sitúa a nuestro país en el decimonoveno puesto entre sus principales proveedores. En lo referente a los servicios de pádel, el mercado se encuentra todavía en una fase de desarrollo temprana en la que, ante la ausencia de un respaldo público, las actividades económicas más  prósperas son la construcción de pistas y la gestión de clubes por iniciativa privada. Hasta la fecha de la publicación de este estudio, Dinamarca cuenta con 403 instalaciones de pádel, de las cuales más del 60% son de titularidad privada y el 32% de ellas se ubican en la Región de la capital, Copenhague. Esta cifra supone un incremento del 100% en el número de pistas disponibles durante 2021 y del 727% desde 2015. Al mismo tiempo, el número de empresas que se dedican a la gestión de este tipo de instalaciones ha crecido un 86% entre 2019 y 2020. En cuanto a la formación deportiva de pádel, si bien comienzan a realizarse cursos de formación para entrenadores y árbitros/jueces impartidos por los principales organismos de fomento de este deporte en el país (la Federación Danesa de Pádel y la organización Padel i Danmark), estos todavía están pendientes de homologación. De cara al futuro, se espera que el lanzamiento de la Liga Danesa de Pádel en 2021 y la acogida del World Padel Tour 2022 asienten este nicho de negocio y generen nuevas oportunidades como pueden ser la educación de alto rendimiento o nuevos modelos de club multideportivo.

La distribución de artículos de pádel comienza a desarrollarse en el mercado danés paulatinamente con un claro predominio del canal online.

En materia de precios, cabe señalar que estos se mantienen superiores a la media europea por el traslado de la carga impositiva y los márgenes comerciales al cliente final. Sin embargo, el elevado poder adquisitivo de los daneses mitigará la percepción de este componente como excesivo por parte del consumidor. De esta forma, se espera una rápida escalada en los precios, tal y como sucedió en países de su entorno en los que el pádel está más establecido, como es el caso de Suecia. Entre otros factores condicionantes de la compra, el consumidor danés también valora la calidad del producto, el diseño, la sostenibilidad y notoriedad de marca. Respecto a este último factor, cabe señalar que, si bien España es una potencia mundial en el ámbito del pádel, la desinformación de los consumidores daneses acerca de este deporte novedoso y su fidelidad a las marcas escandinavas dificultan que los logros deportivos españoles otorguen una ventaja en la percepción de los productos de pádel españoles en Dinamarca. En este sentido, existe una oportunidad de ganar notoriedad a través de campañas de marketing con personalidades de otros deportes en los que España ya haya alcanzado fama internacional como es el caso, por ejemplo, del fútbol o del tenis.

La distribución de artículos de pádel comienza a desarrollarse en el mercado danés paulatinamente con un claro predominio del canal online. Dinamarca es el país con mayor penetración de internet (98%) y la pandemia ha consolidado la predisposición de sus habitantes hacia el consumo en línea. En 2020, las compras de los ecommerce Business to Consumer (B2C) representaron el 1,6% del PIB danés, un 12% más que en 2019 y se espera que esta tendencia continúe al alza. En el caso del pádel, estas ventas representaron el 60% del total durante ese mismo período. Por el contrario, la distribución offline de material de pádel en Dinamarca se limita actualmente a 17 distribuidores locales multideportivos que no cuentan con experiencia en el deporte de la pala. Así pues, no existen tiendas físicas especializadas ni tampoco establecimientos gestionados por los clubes. En su defecto, el entrenador cobra especial relevancia como prescriptor, al ser una figura cercana y con autoridad para sus alumnos.

De conformidad con los expertos del sector consultados, el mercado del pádel en Dinamarca se encuentra en su momento más prometedor y las perspectivas se mantienen optimistas para los próximos años. Si bien ya es posible comprobar un robusto repunte en la demanda tras una rápida recuperación postpandemia, el desarrollo del mercado todavía es incipiente, las barreras de entrada se mantienen bajas y los actores locales todavía no pueden competir con el grado de especialización de las empresas españolas. Por ello, es recomendable aprovechar las oportunidades presentes en el mercado y emplear la experiencia ya acumulada por las empresas españolas para afianzarse en este país.

El mercado del pádel en Dinamarca se encuentra en su momento más prometedor y las perspectivas se mantienen optimistas para los próximos años.

Entre las oportunidades de negocio del mercado danés del pádel más favorables para las empresas españolas destaca la exportación de equipamiento de pádel. Así pues, como se ha citado anteriormente, la demanda de este material se ha disparado mientras la oferta local no logra satisfacerla. Como consecuencia, el mercado ha de abastecerse mediante la importación, lo que favorece la entrada de productos con origen español. España cuenta con marcas de material de pádel de talla mundial con el potencial de convertirse en líderes del este mercado escandinavo. Para ello, es aconsejable que centren sus esfuerzos en la exportación de palas de pádel, producto estrella que acumula el 50% de las ventas del sector, y que cuiden su presencia online, principal canal de venta en Dinamarca.

En cuanto a los servicios, la construcción de pistas de pádel es el servicio más demandado y el que arroja una mayor rentabilidad gracias a las reducidas dimensiones de las instalaciones de pádel. La posibilidad de albergar un mayor número de pistas en una superficie más reducida ha motivado a muchos empresarios a invertir en estas instalaciones, las cuales se duplican en número año tras año. No obstante, este nicho todavía no está saturado y se mantiene abierto a empresas especializadas, especialmente en regiones danesas distintas a la de su capital, donde la concentración de pistas es menor.

Asimismo, existen los servicios relacionados con la formación deportiva de pádel constituyen un nicho sin explotar, dado que Dinamarca carece de una regulación en esta materia y la oferta actual es altamente atomizada. En este sentido, se espera que la popularización del deporte y la celebración este año de la Liga Nacional Danesa de pádel elevarán la demanda de todo tipo de técnicos de formación (entrenadores, árbitros y jueces de pádel). En consecuencia, por una parte, se presenta una oportunidad para que entrenadores españoles ofrezcan sus servicios en territorio danés, propiciada por la ausencia de requisitos de homologación de sus títulos académicos y la libertad de establecimiento europea. Por otra parte, España fue pionera en la estructuración de un sistema de educación de entrenadores, árbitros y jueces de pádel que podría ser exportado a Dinamarca, así como también se plantea la oportunidad de ofrecer paquetes de formación en España que posteriormente permitan la inserción en el mercado laboral danés.

Se espera que la popularización del deporte y la celebración este año de la Liga Nacional Danesa de pádel elevarán la demanda de todo tipo de técnicos de formación (entrenadores, árbitros y jueces de pádel)

Con la vista puesta en el futuro, a medida que madure el mercado también lo harán los gustos de los consumidores y se revelarán nuevos nichos de mercado de alto valor añadido relacionados con el pádel. Entre ellos es posible mencionar los siguientes: la educación de alto rendimiento, de la que España es referente mundial; la introducción de los clubes polideportivos todo en uno, un modelo inexistente en Dinamarca que permita acceder a toda una variedad de deportes bajo una suscripción única; la medicina deportiva especializada para jugadores de pádel o los derechos de emisión de las competiciones de pádel. En todos estos casos, la industria del pádel español cuenta con la experiencia necesaria para enfrentarse e a la competencia y posicionarse como líder dentro del mercado danés.

En definitiva, Dinamarca se presenta como un destino estratégico para la internacionalización de las empresas españolas de pádel. Un mercado en rápida expansión al que le aguardan años de prosperidad con numerosas oportunidades que deben ser aprovechadas por el sector español y que puede funcionar, al mismo tiempo, como puerta de entrada al resto de mercados escandinavos y como límite la influencia que otras potencias vecinas del pádel, como Suecia, están adquiriendo en el ámbito europeo.

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