• Opinión
  • 03 de Jun, 2021

Opinión: Un 2021 esperanzador, por Jaume Ferrer

Una vez cerrados los datos de 2020, ya podemos confirmar, como avanzamos a principios de año, que el deporte ha sido uno de los sectores más “privilegiados” en un contexto tan complejo como el que estamos viviendo. Aunque suene mal, las cifras confirman que la pandemia ha sido un buen aliado para el deporte. Por razones obvias de las que ya hemos hablado mucho, la práctica se ha disparado y, por ende, también lo han hecho las ventas. Unas categorías más que otras, pero en el global, el sector ha cerrado uno de los mejores años de la última década. Y para algunos deportes, ha sido el mejor de su historia (como mínimo desde que se tienen datos).

El gran motor de este crecimiento ha sido el bike, que ya representa el 33,66% de las ventas totales de entre todas las disciplinas deportivas. El año de este universo ha sido simplemente espectacular: el mercado ciclista ha obtenido un crecimiento en volumen de negocio cercano al 40% (+39,39%), logrando una facturación récord de 2.607 millones de euros. Este fuerte repunte se ha dado, en gran parte, gracias al fuerte incremento en la venta de bicicletas (+24,10%). Nunca se habían vendido tantas bicicletas en España en un solo año, con un total de 1,56 millones de unidades vendidas.

Activado por la pandemia, el bike ha sido el gran triunfador del sector y ya representa el 34% del total de las ventas de deporte

Pero no solo el bike ha logrado fuertes repuntes este 2020. Salvo algunos deportes de equipo, que se han visto condicionados por el parón de las competiciones, todas las modalidades han dado un salto importante en practicantes y ventas, como por ejemplo el running (que, tras estancarse en los últimos tres años, con la pandemia ha vuelto a ganar mucho dinamismo) y todas las actividades outdoor (especialmente las más accesibles), que han adquirido uno de los mayores potenciales de crecimiento para los próximos años. El fitness o el pádel son otras de las actividades que están obteniendo auténticos récords de ventas: nunca las marcas de pádel hubieran podido imaginar que su problema estaría en la falta de palas, o incluso, los fabricantes de pistas, que están totalmente superados por la demanda mundial. También la moda deportiva, que suele estar en lo alto de los rankings de damnificados cuando hay alguna crisis, está aguantado el tipo. En el textil se ha perdido fuerza -como era previsible-, pero en calzado el canal ha podido mantener un buen nivel, sobre todo gracias al sostenido crecimiento de las sneakers, auspiciado por la fuerte demanda femenina de todas las edades.

Más allá de las modalidades que hayan podido ganar o perder cuota, uno de los aspectos más importantes que nos deja el pasado 2020 es el terreno que han recuperado los especialistas y las tiendas independientes frente a las grandes superficies y cadenas. Es un reequilibrio momentáneo muy condicionado por las fuertes restricciones que han sufrido los grandes operadores (cierres, aforo, limitación de superficie de venta…) pero este cambio ha sido muy importante para un modelo de negocio que estaba sufriendo mucho en los últimos años y para quienes este balón de oxígeno (económico y, también, conceptual, con la proximidad ganando enteros) puede ser importantísimo para mantenerse vivos durante bastante más tiempo.

El reparto de poderes acabará volviendo a su lógica más pronto que tarde y, sin restricciones, las grandes superficies, así como las grandes cadenas, volverán a ganar poder frente al pequeño comercio. Pese a que 2020 no ha sido un año fácil para este formato de tienda, prácticamente todos los grandes operadores han seguido ganando metros (y algunos, muchos) y eso es una muestra clara y contundente de la confianza que se tiene en nuestro mercado y en el deporte en general.

Las cifras de este 2021 ya nos confirman que en deporte seguirán cayendo récords... con o sin pandemia.

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