• Actualidad Nacional
  • 14 de Jun, 2020

El comercio textil se hunde en mayo y anticipa una oleada de cierres

 La desescalada no acaba de arrancar en el comercio. En el mes de mayo los ingresos del sector, incluyendo tanto la venta en tienda física como a través de Internet, han caído un 72,6%, con lo que el acumulado anual presenta un descenso del 44,7% con respecto a 2019, de acuerdo con los datos del barómetro que elabora la patronal Acotex.

El dato es especialmente alarmante porque en mayo ya empezaron a abrir las tiendas, primero con cita y luego sin ella, y posteriormente los centros comerciales. "El comercio textil y de complementos se encuentra en una situación muy delicada siendo necesarias medidas urgentes y específicas para el sector", aseguran en Acotex. De lo contrario, todo parece indicar que habrá una oleada de quiebras y cierres.

El pequeño comercio denuncia una guerra de precios salvaje tras la apertura de las grandes superficies

La asociación insiste en que "con este descenso tan importante de ventas no nos valen moratorias en los impuestos, tasas, tributos o en las cuotas de la seguridad social y es necesario la condonación de los mismos".

El sector lleva meses alertando de un problema de liquidez, oponiéndose a un mayor nivel de endeudamiento. "No podemos hacer frente el pago de los alquileres comerciales mientras sigamos con estos niveles tan bajos de ventas", dice Acotex, que urge además a una "mayor flexibilización y extender los ERTEs al menos hasta fin de año", teniendo en cuenta que la previsión es que el ejercicio concluya con una caída de las ventas de alrededor de un 50%.

Un mal inicio
El año 2020 empezó ya con unas rebajas peores de lo esperado y una caída de las ventas del 2,6% en enero y del 2,1% en febrero. Debido a la crisis causada por el coronavirus y el cierre de todos los establecimientos comerciales desde el decreto del estado de Alarma el pasado 14 de marzo, ese mes se registró una caída del 70,3%. En abril, con todo clausurado y manteniéndose solo la venta online, hubo un desplome nunca visto antes, del 80,5%, lo que dejo a muchos pequeños establecimientos en una situación financiera muy complicada, que se agrava ahora con el hundimiento en mayo.

Eduardo Zamácola, presidente de Acotex, había advertido ya que una vez que se produjera la apertura de las tiendas, en el primer mes, teniendo en cuenta la desconfianza y el miedo por parte de los consumidores la caída podía llegar al 70%, un porcentaje que se ha superado. Según Zamácola, "la previsión ahora es que durante los próximos meses se registren descensos de las ventas de un 50% aproximadamente". El presidente de Acotex ya advirtió el pasado mes de abril en una entrevista con elEconomista que si no se lanzaba un programa de ayudas al sector en los próximos meses podrían acabar en liquidación y cierre hasta un total de 100.000 locales.

Y es que si las grandes cadenas, como Inditex, Mango, Tendam o H&M, están teniendo problemas, para el pequeño comercio la situación es dramática porque tienen que hacer frente además ahora a las rebajas y el estrechamiento de los márgenes tras meses sin prácticamente ningún tipo de ingreso, teniendo en cuenta que muchos de ellos ni siquiera disponen de comercio electrónico.

La Confederación Española del Comercio (CEC) ha denunciado esta misma semana, de hecho, que tras la apertura de las grandes superficies en toda España se está produciendo un adelanto masivo de las rebajas y "una guerra de precios salvaje" que amenaza con hundir su ya maltrecha situación financiera.

La gravedad de la situación es tal que la patronal de los pequeños comercios ha solicitado "una regularización y clarificación del concepto de las rebajas que permita recuperar el impacto positivo de las mismas y generar una mayor seguridad en los consumidores, siguiendo el ejemplo de países de nuestro entorno como Francia e Italia".

Las rebajas
La liberalización de las rebajas en 2012 ha dado pie, según la organización, "a una guerra de precios salvaje, con márgenes cada vez más estrechos que impiden al pequeño comercio competir con las grandes superficies". Según el pequeño comercio, solo una regulación de los periodos de rebajas podría frenar la estrepitosa caída de la facturación. Si se tiene en cuenta el conjunto del mercado minorista, incluyendo también alimentación, la caída en abril tras la declaración del estado de Alarma fue del 31,5%.

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