• Actualidad Nacional
  • 30 de Abr, 2020

El comercio clama contra la desescalada

 Los planes del Gobierno para iniciar la reactivación de los sectores paralizados por el estado de alarma ha causado una profunda “decepción y preocupación” en amplias capas del tejido empresarial, sobre todo, del turismo y del comercio. La sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha acompañado la desescalada de medidas que faciliten la progresiva incorporación de los negocios afectados, más teniendo en cuenta que la gran mayoría deberá operar con limitaciones de servicios y aforos mientras asumen el mismo volumen de gasto que si trabajasen a pleno rendimiento.

“Necesitamos un marco normativo en el que el nivel de gasto sea proporcional al nivel de ingresos”, subraya David Sánchez, presidente de la asociación empresarial del retail catalán Comertia. Esta agrupación comercial teme que el plan de desescalada diseñado por el Ejecutivo provoque una “alta mortalidad de pequeñas y medianas empresas” que no podrán asumir los gastos operativos de la reapertura con un volumen de negocio limitado al 30%. De ahí que se sumen a la reclamación de flexibilización de los ERE temporales y los pagos del alquiler.

La oleada de malestar es transversal en el tejido empresarial, que lamenta no haber sido consultado por el Gobierno y haberse encontrado el plan de reactivación por sorpresa. En este sentido, Foment del Treball recomendó ayer que la desescalada “se haga con el acuerdo” de los sectores económicos más afectados por el confinamiento “para conseguir su éxito”. Fepime y Foment pidieron asimismo nuevas medidas extraordinarias de carácter fiscal, laboral y económico que acompañen “la gradualidad del fin del confinamiento”. “Es necesario escuchar a los empresarios y consultar a la patronal, es la reivindicación en la que coinciden los sectores del comercio, hostelería, restauración, hoteles y cultura que son, en definitiva, de los que más depende el progresivo regreso a la nueva normalidad y a los que más impactan cada una de las sucesivas fases del plan”, añadieron las dos entidades.

El Consejo General de Economistas (CGE) advirtió también que el plan de desescalada deja fuera cuestiones importantes que podrían ayudar “a reflotar a muchas empresas” y particulares ante la “avalancha” de concursos que se prevén a causa de la crisis del coronavirus. Por ello, este organismo planteó cambios normativos en el impuesto sobre sociedades, en el IRPF, en el IVA y en el IBI, ampliar la moratoria en la devolución de los préstamos a pymes y autónomos afectados, así como el periodo de amortización, y potenciar la presentación de escritos y notificaciones por medios telemáticos.

 

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