• Actualidad Nacional
  • 04 de Abr, 2020

La industria deportiva española se vuelca contra el coronavirus

El coronavirus ha frenado en seco al deporte y a gran parte de la economía, pero la industria deportiva no ha permanecido quieta ante el desafío de la pandemia. Muchas empresas del sector han reorganizado sus cadenas de producción para elaborar materiales que permitan reforzar la lucha sanitaria.

No corren buenos tiempos para los fabricantes de la industria del deporte española, que al parón que sufre toda la economía suma sus propias circunstancias, como la temporalidad asociada a muchos de sus productos, cuya venta se ha detenido por las medidas de confinamiento para intentar frenar la curva de contagios.

"Trabajamos muy vinculados a las temporadas, y este parón lo que ha hecho es que el comercio esté lleno de productos nuestros que no se van a vender", explica a EFE Andrés de la Dehesa, presidente de la Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores de Artículos Deportivos (Afydad) que agrupa a 100 empresas y 250 marcas.

Aunque están "tremendamente preocupados", ya que ni el comercio electrónico ni el incremento de ventas de elementos para hacer deporte en casa mitigan la situación, esto no ha detenido a varios fabricantes de la industria deportiva para hacerse cargo de la emergencia sanitaria e intentar aportar su granito de arena.

"Los que tienen capacidad productiva aquí están poniendo en marcha producción de elementos para ayudar a los sanitarios. Y los que no, están aprovechando sus excelentes relaciones con fabricantes chinos para traer desde respiradores hasta mascarillas. Son héroes, pequeños en cuanto a cifra de negocio, pero héroes", apunta.

DE PRODUCTOS DEPORTIVOS A MASCARILLAS, EPIS...
En un sector relativamente pequeño respecto a los grandes operadores internacionales, el ejemplo parte de las de mayor tamaño, como la castellanomanchega Joma, que desde la semana pasada puso a trabajar las impresoras de tres dimensiones con las que produce suelas para hacer las diademas de los equipos de protección individual (EPI), que sus empleados montan en casa. Llevan 700.

Una producción a la que han sumado las donaciones de 600 impermeables para completar la protección de trabajadores de residencias y hospitales que no cuentan con otros recursos, y un millar de zapatillas deportivas para el personal sanitario que afronta estas semanas jornadas deportivas agotadoras.

Otra de las marcas tradicionales del deporte español, la alicantina Kelme -fusionada ahora con su socio chino-, puso en marcha desde hace semanas su fábrica en la provincia china de Guangzhou, de la que ya han salido ya 50.000 mascarillas y 2.000 EPI que están siendo enviados a Madrid y Valencia, con la colaboración de la Embajada Española en China.
Se trata de un camino de ida y vuelta, según explican a EFE desde Elche -donde se ubica la sede española de la compañía de la garra-, ya que cuando la peor parte de la crisis azotó al gigante asiático, fueron ellos los que enviaron mascarillas allí. "Compramos a una empresa española y las enviamos. Ahora es al revés", explican.

La valenciana Luanvi lleva semanas haciendo miles de mascarillas en su fábrica en Paterna para las localidades de los alrededores, para la Policía Nacional, la Guardia Real, hospitales de Jaén y Granada e incluso con el Jaén Paraíso Interior de fútbol sala, al que visten, han creado unas batas para enfermos de hospital con los colores blanco y amarillo del club andaluz.

MÁSCARAS DE BUCEO PARA DAR OXÍGENO A LOS AFECTADOS
La emergencia sanitaria y la falta de material en los hospitales ha provocado que se agudice el ingenio. En Italia se dio a conocer el uso de un modelo de máscara de buceo comercializado por la multinacional francesa Decathlon se podía aplicar para asistir a pacientes de Covid-19 con dificultades respiratorias.

Esta posibilidad ha provocado que la marca gala haya donado 30.000 artículos de este tipo solo en España, pero en la adaptación de la máscara de buceo a la conexión con el oxígeno de los hospitales están trabajando muchas pequeñas empresas.

Una de ellas es la oscense Podoactiva, una compañía de clínicas de podología especialista en la elaboración de plantillas deportivas adaptadas a la biomecánica de cada persona. Con la pandemia, sus impresoras de tres dimensiones han pasado de hacer plantillas a pantallas de protección para sanitarios y a trabajar en la reconversión de esas máscaras de buceo en útiles médicos.

En Podoactiva crean piezas para dar dos usos a esta máscara: como EPI para sanitarios, incorporando una pieza con unos filtros; y como máscara de oxígeno para pacientes, para lo cual han diseñado otro elemento diferente, según explica a EFE el director general de esta compañía, Víctor Alfaro.

"Decathlon nos ha facilitado el fichero del diseño original para que la pieza se adapte perfectamente a esta máscara. Sabemos que no es un respirador, sino una solución de emergencia que puede ayudar y salvar vidas", explica Alfaro. Ya han elaborado unas 300 piezas para respiradores y hacen 600 cada día para convertirlos en EPI.

Su empresa participa en la iniciativa 'Concahusa', en la que varios empresarios oscenses están arrimando el hombro contra el Covid-19. Junto a la empresa Tecmolde han elaborado más de 100.000 pantallas de protección, entregadas a hospitales de toda España.
 

ARTÍUCLO PUBLICADO EN LA VANGUARDIA EL 04/04/2020

Si quieres compartir...