• Actualidad Nacional
  • 05 de Mar, 2020

Opinión: Un paraguas para el deporte, por Jaume Ferrer

Afydad mueve ficha. Y el movimiento, aunque para una mayoría sea algo atrevido, para mí es valiente. Algunos lo cuestionan, lo tildan de ingenuo, pero si la apuesta tira adelante, y sale medianamente bien, todas las partes saldrán reforzadas.

Hace apenas dos años, en abril de 2018, la nueva junta de Afydad ya avisó, en su plan de acción para los primeros 4 años de mandato, que su intención era dar un paso al frente y ampliar su “radio de acción”. Convertirse en una asociación que representase a todo el deporte, no sólo a fabricantes y distribuidores, y entre todas las consecuencias que ello implicaba, una de las más importantes era poner sobre la mesa la posibilidad de que el retail tuviera un papel protagonista en la nueva asociación. “No hemos llegado para hacer ninguna revolución; la asociación necesita evolucionar” explicaba entonces Andrés de la Dehesa, presidente de la patronal. Evolucionar y abrir sus puertas a cuantos más aliados mejor. Sumar para ser más fuertes. Y sacar provecho de ello.

En la recién clausurada edición de ISPO, Afydad dio el primer paso para ampliar su radio de acción e implicar al retail en sus estrategias. La patronal se reunió con los máximos responsables de algunos de los principales operadores nacionales del sector (más de 1.000 tiendas representadas) en una primera toma de contacto que, como mínimo, sirvió para comprobar que hay ganas de que haya una segunda. Que ya es mucho.

El camino no será fácil. Y no lo será, sobre todo, porque en estos últimos años no ha resultado nada fácil que los grandes del retail, principalmente losgrupos de compra y cadenas, se entiendan entre ellos. Y  más difícil ha sido la sintonía con fabricantes y distribuidores. Habrá temas que, seguramente, será mejor aparcar hasta más adelante, sobre todo si se quiere empezar por la base, pero me niego a pensar que no haya otros muchos asuntos en los que unos y otros puedan ponerse de acuerdo sin demasiadas complicaciones. Se trata, al fin y al cabo, de poner el bien común por encima de todo. De todos. Entender que ese bien común también implica ventajas a nivel individual.

Que defender el sector, protegerlo si hace falta, nos beneficia a todos. Y que los egos, porque los hay, hay que dejarlos de lado a veces. Sobre todo, cuando la situación obliga, como decía de la Dehesa, a evolucionar.

De esta primera toma de contacto no ha salido mucho más que la predisposición de todos a seguir hablando. Que ya es algo. Lo importante era el gesto. Era demostrar que no es imposible sentar en una misma mesa a proveedores y tiendas. Y que además de ser posible, puede implicar muchas ventajas. El tiempo nos dirá si la apuesta de Afydad, además de valiente, no era tan ingenua como parecía hace dos años, pero, en cualquier caso, haberlo intentando, haberlo propiciado, es una clara demostración del esfuerzo que está haciendo Afydad para convertirse en un paraguas de todo el deporte. Esfuerzos que también quedan reflejados en el compromiso que ha demostrado con el universo Outdoor, en el mundo del bike -apoyando a la asociación de tiendas (ATEBI) y buscando sinergias con la asociación de marcas (AMBE)- y ahora también con su compromiso por reforzar el asociacionismo en el mundo del pádel, apoyando al nuevo clúster para darle un importante empuje internacional.

Al final, todo es deporte. Todos salimos ganando si el sector gana fuerza a la hora de defender sus intereses. A la hora de autorregularse. De marcar caminos y reglas del juego. De crecer dentro y fuera de nuestras fronteras. Y si todos los pasos que damos los damos hacia una misma dirección y bajo un mismo paraguas, las posibilidades de ir avanzando hacia los objetivos son más altas. Y de eso se trata…de compartir.

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