• Opinión
  • 30 de Ene, 2020

Opinión: Más de lo mismo, por Jaume Ferrer

 2020 ha arrancado con una nueva edición de ISPO. El salón bávaro ha vuelto a ser, durante 4 días, el epicentro del sector. Y como de costumbre, el encuentro sirvió para tomar el pulso y los ánimos en el sector, especialmente en dos segmentos tan importantes como el Outdoor y los deportes de nieve. 2019 terminó con un clima favorable y ello ayudó a salvar un año que no estaba siendo demasiado positivo para ninguno de los dos universos…

Sobre ISPO, sólo decir que en los últimos años su evolución tampoco está siendo todo lo positiva que debería ser. O esa es la sensación que tengo. En las ultimas ediciones invernales han caído de la lista de expositores varias grandes marcas, y eso, por mucho que se mantenga -o aumente- la cifra total marcas, es indicativo de que algo está ocurriendo. Es cierto que algunas marcas prefieren enfocar todos sus esfuerzos en la recién recuperada edición estival (Outdoor by ISPO) pero también hay muchas otras que, simplemente, se están decantando por otras estrategias, muy alejadas del modelo que propone ISPO, para interactuar con sus clientes. Y si ISPO no da un paso al frente, es probable que la lista de las grandes se vaya engrosando. Pero esto, que tiene mucho que ver con la realidad actual del mercado, será mejor dejarlo para un posterior análisis en profundidad.

"Las estimaciones que hacemos desde SportPanel sitúan el crecimiento global del sector, en 2019, por encima del 5%"

Sobre este año que acabamos de dejar atrás, poco que decir. Ha sido un año sin demasiadas cosas destacables. Un año de transición en el que, como de costumbre, se ha seguido creciendo… gracias a la expansión de las grandes compañías. Aunque todavía no disponemos de cifras “definitivas”, las estimaciones que hacemos desde SportPanel sitúan el crecimiento global del sector en 2019 por encima del 5%, siguiendo la misma tendencia al alza de los últimos años (desde 2013 se ha crecido más de un 5% anual, salvo en 2018, cuando apenas se superó el 4%). Pero estas cifras hacen referencia al global y en ellas tiene mucho que ver (casi todo) el buen comportamiento que han tenido las grandes cadenas. Con el online apretando, el tejido comercial reajustándose y muchas (demasiadas) voces alertando de un nuevo frenazo en la economía, los grandes operadores han seguido su fuerte ritmo de expansión completamente ajenos a lo que les rodea. Y lo mismo ha pasado con las grandes marcas.

Las razones de este crecimiento, más allá de quién lo haya propiciado, hay que buscarlas, sobre todo, en el excelente comportamiento que ha tenido, otra vez, la moda deportiva. Después del fuerte varapalo que se llevó con la crisis, la moda
deportiva ha recuperado su esplendor, impulsada sobre todo por el calzado, pero también, con muy buenos resultados para el textil. Y si a eso le añadimos que lo técnico no ha perdido terreno, ya tenemos alguna pista de porqué el sector sigue manteniendo su velocidad de crucero.

En cuanto a 2020, todo apunta a que las cosas no serán muy diferentes. De momento la climatología está ayudando y segmentos como el outdoor y el esquí han empezado el año con optimismo. Pero lo importante no es cómo empieza
sino como acaba. Lo que parece seguro es que los grandes seguirán ganando terreno en el global del sector y en las calles de las grandes ciudades. Y lo seguirán haciendo de la mano de la moda deportiva, con las sneakers y el lifestyle como referentes. Y eso, mientras los equilibrios con lo técnico sean lógicos (no como hace una década) siempre se traducirá en un crecimiento global.

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