• Actualidad Nacional
  • 17 de Oct, 2019

Opinión: La práctica aguanta

Tras el fuerte crecimiento experimentado por la vertiente más atlética del sector durante la crisis, las principales dudas que planteaba el sector tenían mucho que ver en cómo evolucionaría esta parte más atlética cuando la crisis se dejase atrás. Los cambios en los hábitos de consumo y, sobre todo, de ocio, se habían transformado radicalmente con la crisis, dando mucho más protagonismo a la práctica deportiva como actividad de ocio principal. Deportes como el bike, el running, el triatlón, el pádel o el senderismo experimentaron un fuerte crecimiento en practicantes y, a pesar de la crisis, también en ventas. Crecían año sí, y año también, ajenos completamente a un contexto económico que era todo menos favorable. Y con ello, el sector equilibraba el fuerte batacazo de una moda deportiva que se había apoderado de un porcentaje peligrosamente alto
de la oferta.

El sector, obviamente, sacaba una tajada importante de este terreno recuperado por lo atlético, pero en el ambiente siempre sobrevolaba esa duda sobre el potencial de crecimiento real de estos deportes -y de toda la parte atlética- cuando la gente volviera a tener capacidad de ahorro y de gasto. ¿Seguirían haciendo deporte cuando tuvieran otras alternativas de ocio? ¿Invertirían en bicicletas o zapatillas de running cuando pudieran gastar ese dinero en viajes, restauración o electrónica? Y lo más importante: ¿seguiría el comercio apostando por lo atlético cuando la moda deportiva recuperase el terreno perdido durante la crisis?

La respuesta a estas preguntas no es fácil. Ni siquiera ahora que han pasado algunos meses desde que se dejará atrás la crisis. La práctica no ha sufrido un retroceso especialmente destacable, lo que nos hace pensar que quien se enganchó al deporte durante la crisis, ha seguido con sus hábitos después. Quizás no con tanta frecuencia, pero no han dejado el deporte lado (como sí había pasado hace algunos años). Las ventas, en cambio, sí que se han ralentizado. Y en algunos casos bastante. La gente sigue haciendo deporte, pero no compra tanto. Y no renueva con tanta frecuencia. Muchos de los segmentos que en su día lograron fuertes repuntes, han seguido creciendo, pero a un ritmo muchísimo más bajo. Y eso, en un sector que vive mucho de las modas y las inercias, no es precisamente una buena señal.

¿Y las tiendas? Pues resituándose. Las especialistas, lógicamente, han sufrido este frenazo de las ventas. Se abrieron muchas tiendas en su día, la mayoría sacaron tajada a corto plazo, pero con la más que previsible estabilización de práctica y ventas, la selección natural ha hecho su trabajo. Muchas han cerradoy otras muchas no lo están pasando precisame nte bien, sobre todo en determinados segmentos aparentemente estancados. En cuanto a las multideporte, pues en retirada. La moda deportiva vuelve a estar en un momento dulce, y aunque cada día hay más competencia (sobre todo de las cadenas de moda y de calzado urbano), muchas tiendas ya han empezado a sacrificar metros “técnicos” para ampliar su oferta de sportwear.

El futuro a corto y medio plazo dibuja un contexto en el que las especialistas que han sobrevivido a la selección natural controlarán una parte muy importante de las ventas más técnicas, sobre todo las de la parte más alta de la pirámide. En el comercio multideporte volverá a ganar peso la moda deportiva, con el calzado como caballo de batalla, pero a diferencia de hace unos años, probablementeun porcentaje muy alto de este perfi l de tienda, especialmente las grandes cadenas, seguirán cuidando la parte técnica, enfocándose básicamente en las franjas medias e precio. El público de unos y otros sigue siendo lo suficientemente importante, en volumen, como para justificar esta apuesta por lo atlético.

Se venderá menos, pero por suerte, de momento, la práctica mantiene su fuerza.

Raul Bernat, redactor

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