• Actualidad Nacional
  • 10 de Oct, 2019

Opinión: Los beneficios del RFID, por Andrés de la Dehesa

El comercio minorista todavía está en los umbrales de la adopción masiva de RFID. Al principio, algunas marcas temían las costosas inversiones iniciales, pero actualmente los precios han bajado considerablemente, y la mayoría de marcas líderes del sector ya la están implementando.

Paralelamente, el creciente impacto de las expectativas de los consumidores, que empiezan a verla implementada y benefi ciarse de ella en comercios de otros sectores o en Decathlon, acelera una aceptación ineludible en los próximos tres años. ¿Por qué, exactamente, está en aumento el uso de RFID? La mayoría de los detallistas relacionan esta tecnología con un claro camino hacia una recepción de mercancía más ágil, e inventarios más sencillos y exactos.

Pero los minoristas más innovadores ya la están utilizando para algo más que una simple gestión de recepción e inventario. Esta tecnología puede beneficiar directamente a sus resultados de manera inesperada, y la relación con la experiencia del cliente es uno de sus principales objetivos.

Muchos detallistas están invirtiendo millones en soluciones RFID integradas, que minimizan las situaciones de falta de stocks, facilitan datos de ubicación de productos en tiempo real y mejoran considerablemente la experiencia del consumidor en sus puntos de venta. La RFID permite el seguimiento de un producto a lo largo de la cadena de suministro de la tienda, desde los estantes del almacén hasta la sala de ventas.

Esto es especialmente relevante para los comercios con una estrategia omnicanal robusta, como Macy’s o lululemon. Tradicionalmente, las comprobaciones de inventario eran un ejercicio tedioso que se realizaba aproximadamente una vez al año de forma manual. Bueno… eran, y siguen siendo en muchos casos. La tecnología RFID permite a los detallistas inventariar las existencias mensualmente, lo que eleva la precisión del inventario de un 60% a un 90%, o más, según la tipología de los sectores.

Macy’s hacía público recientemente, que en el pasado acostumbraba a experimentar unos descuadres de inventario del 2-3% mensual, es decir, un 24% anual, por lo que su objetivo de dar a los clientes la libertad de comprar cuando y donde quisieran, era muy difícil de cumplirse. Hace unos años, el minorista lanzó un programa de cumplimiento omnicanal P2LU (pick-to-the-last-unit), centrado en permitir que el personal y sus clientes puedan encontrar cada producto en stock, tanto online como en la tienda, directamente hasta el último artículo disponible.

En el caso de lululemon, su inversión en tecnología RFID gira en torno a la experiencia de sus clientes (o “invitados”, como se refi eren a ellos). Antes de implantarla, se dieron cuenta de que la mercancía se quedaba en el almacén en lugar de en la sala de ventas. Una vez implementada, la precisión de los inventarios de la compañía mejoró hasta el 98%. Los dependientes ahora están equipados con dispositivos de mano y una aplicación que les permite verifi car el stock, sin tener que abandonar al cliente en ningún momento.

Podéis dedicar unos minutos en Internet a ver cómo utiliza lululemon la RFID en sus tiendas. Os resultará realmente interesante. Continuará…

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