• Actualidad Internacional
  • 10 de Oct, 2019

El "Apocalipsis del retail" se acentúa en Estados Unidos

Forever 21 es la última minorista estadounidense en cobijarse en el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos. Bajo la suspensión de pagos, la compañía espera reestructurar su modelo de negocio en un intento por volver a ser rentable. Lo que implica, entre otras cosas, el cierre de establecimientos, cerca de 178 en el país. Sin embargo, este es solo un síntoma más de los problemas que enfrenta el sector en general, particularmente las compañías aferradas al tráfico físico y normalmente ubicadas en centros comerciales.

Según los datos de Coresight Research en lo que llevamos de año se han cerrado ya más de 8.567 establecimientos, superando así en un 46% el número de tiendas que perecieron el año pasado, un total de 5.844. De hecho se espera que a finales de 2019, la cifra total alcance las 12.000 tiendas.

Al mismo tiempo, de acuerdo a las observaciones de la consultora BDO, el ritmo de las suspensiones de pagos y quiebras de las minoristas en 2019 se ha acelerado cuando se compara con las tendencias del año pasado.

Este año, al menos 18 grandes compañías como Beauty Brands, Innovative Mattress Solutions, Gymboree, Payless, Diesel, Roberto Cavalli o Barneys New York, entre otras, se han acogido a algunas de las modalidades que ofrece la Ley de Quiebras.

Todo ello en un momento en que los síntomas de debilitamiento económico, las tensiones comerciales con China y las presiones políticas que han instigado una investigación para un posible juicio político contra Trump amenazan con hacer mella en la confianza y el gasto del consumidor. Algo que de ocurrir podría aguar la fiesta a la temporada de compras navideñas, una época crucial para el sector minorista.

Si bien los aranceles aún no han tenido un marcado coste en los precios es cierto que desde principios de septiembre, un catálogo limitado de bienes que incluyen relojes inteligentes, drones, televisores y auriculares, entre otros, por valor de 112.000 millones de dólares, están sujetos a un impuesto adicional del 15%.

Además, este año los estadounidenses comerán el pavo de Acción de Gracias el próximo 28 de noviembre, lo que resta seis jornadas a la temporada de rebajas con respecto al año pasado. "Esto pone una presión adicional a las minoristas para vender más antes de Black Friday" señalan desde UBS, donde mencionan también un clima más cálido de lo normal como causas de preocupación.

A esto deberíamos añadir las nuevas apuestas que muchas de las tiendas convencionales en sus modelos negocios. Más allá de flexibilizar sus cadenas de suministro, la oferta de envíos rápidos y gratuitos, Macy's, Neiman Marcus y Urban Outfitters experimentan con servicios de suscripción, alquileres y modelos de reventa. Más extraño es que muchas de ellas deciden dormir con el enemigo, ya que Amazon, Macy's y Nordstrom se han aliado de diferentes maneras para aceptar devoluciones. Tampoco hay que olvidar que el sector minorista a este lado del Atlántico ha esquivado el boom del empleo y ha destruido casi 50.000 puestos de trabajo en dos años.

No obstante, desde Coresight Research esperan ver un aumento del 4% con respecto al año pasado en las ventas minoristas durante los meses de noviembre y diciembre. Todo ello después de que las ventas totales en los últimos tres meses crecieran un 4,1% en términos interanuales.

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