• Opinión
  • 04 de Abr, 2019

Opinión: Última oportunidad para unir al pádel, por Jaume Ferrer

A pesar de ser uno de los segmentos más dinámicos del sector en los últimos años, por practicantes y ventas, al pádel, como deporte, todavía le queda mucho recorrido, no tanto a nivel nacional, pero sí en su máxima expansión internacional. Es un deporte relativamente joven y con una industria todavía en plena fase de desarrollo, reordenándose internamente y, sobre todo, esperando que su fuerte apuesta por la internacionalización empiece a dar resultados.

El primero de los pasos que tiene que dar, sí o sí, es el de “racionalizar” el mercado nacional. Pese a la buena salud de la que goza a nivel de práctica, el exceso de marcas difi culta enormemente el desarrollo del segmento. A más marcas, más guerra de precios y más prácticas desleales. Y aunque la selección natural está pasando factura, la oferta sigue siendo excesiva. Hacer una pala -el producto estrella del pádel- es relativamente fácil… pero gestionar una marca no lo es. Que 100 o más marcas se disputen un mercado de 700 u 800 mil palas (a nivel nacional) no tiene ningún sentido. Y sí genera muchas problemáticas. La principal de ellas es el escaso negocio que acaban generando las marcas a pesar de mover una importante cifra de ventas.

Poco a poco el mercado va poniéndose en su sitio. El segmento de las palas ya está controlado en un 80% por sólo 15 marcas que son, precisamente, las que siempre han estado apoyando el desarrollo de este deporte. Y las que han sufrido más la guerra de precios y el “todo vale” de muchas otras marcas que por necesidad o para abrirse un hueco en el mercado, no les ha importado nada el cómo. Muchas marcas y muchas tiendas -para repartirse el sell-out de un pastel muy fragmentado donde los clubes y los maleteros -también juegan a vender. En un contexto así, que a pesar de estar “depurándose” sigue siendo bastante complejo, siempre ha sido muy difícil que la industria se vertebre. Que instaladores y marcas se unan para afrontar con mejores garantías y tiempo la internacionalización. El pádel necesita una asociación sólida y fuerte que trabaje como lobby y que, sobre todo, lidere dos de los grandes retos de este universo: potenciar la internacionalización del pádel e intentar reordenar el mercado nacional a través de su fuerza como lobby.

El pádel necesita una asociación fuerte que lidere dos de los grandes retos de este universo: potenciar la internacionalización y reordenar el mercado nacional

Intentos los ha habido, pero incluso en un asunto tan importante como éste el pádel se ha mostrado dividido. Como lo ha estado en casi todo. Empezando por las competiciones, la organización de los principales torneos o las federaciones. El divide y vencerás, que ha marcado mucho el pasado y el presente del pádel, ya no tiene sentido. Ahora toca sumar fuerzas. Y afortunadamente las principales marcas parecen estar por la labor. Al menos las que controlan el mercado, que saben que de ello depende mucho su futuro.

El primer paso ya está dado con la disolución de las dos entidades que representaban a fabricantes y distribuidores, la CEIP y la AIPP, para poder construir una sola asociación que agrupe a ambos asociados. Y con esta premisa se está gestando una nueva asociación que aglutinará a todo el universo del pádel y que, bajo el paraguas de Afydad, quiere sumar energías para defender los intereses de esta industria, racionalizar el mercado interno y ganar protagonismo fuera de nuestras fronteras.

El momento es ahora…o nunca. 

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