• Actualidad Internacional
  • 08 de Mar, 2019

Amazon podría salvar los centros comerciales americanos

Desde 2015, cuando Amazon abrió su primera tienda física (Amazon Books en el University Village de Seattle), la compañía fundada y capitaneada por Jeff Bezos ha aumentado sensiblemente su presencia física en todo Estados Unidos. Una expansión que se intensificó con la compra de los supermercados Whole Foods y que, en la actualidad, ha llevado a la minorista online a operar más de 629 establecimientos físicos, que van desde las tiendas de alimentos automatizadas de Amazon Go hasta sus itinerantes Amazon Treasure Trucks, según TJI Research.

Esta avanzadilla de la de Seattle se ha convertido en un objeto de deseo de muchos centros comerciales, en un momento en que la debacle que Sears Holdings o los cierres de tiendas anunciados por cadenas comerciales, como Macy´s, deja espacios vacantes y provocan una caída en el tráfico que, a su vez, perjudica a las operaciones de estos centros comerciales.

El año pasado se anunciaron planes para cerrar más de 145 millones de pies cuadrados (13,4 millones de metros cuadrados) de espacio comercial en EEUU, la firma de investigación inmobiliaria CoStar, superando así el récord alcanzado en 2017.

En los últimos tiempos, muchos operadores de centros como Pennsylvania Real Estate Investment Trust y Washington Prime Group han buscado aumentar el tráfico mediante la instalación de Amazon Lockers, puntos de recogida donde los clientes de Amazon pueden acceder a los artículos que compran en línea. Una estrategia que también han adoptado cadenas de tiendas, especialmente Kohl´s, que además de usar estas taquillas también vende productos de Amazon, como sus altavoces inteligentes, Echo.

No obstante, los planes de la compañía de expandir su presencia física, no solo con más librerías o tiendas temporales sino con la posibilidad de lanzar su propia cadena de supermercados urbanos, a expensas de seguir operando Whole Foods, hace pensar a muchos operadores de centros comerciales que acoger a Amazon supondría contar con un inquilino sólido que atrae a un perfil de cliente de mayor poder adquisitivo.

Según explica al Wall Street Journal, Jay Luchs, vicepresidente de Newmark Knight Frank, una consultora inmobiliaria, "cuando Amazon llama a la puerta, es como si apareciera Apple", asegura recordando que la de la manzana suele tener una gran influencia en el tráfico de un centro comercial e influencia para negociar rentas más bajas con los propietarios.

Amazon ya ha aprovechado el apocalipsis que ha fulminado a muchos centros comerciales a este lado del Atlántico para reemplazar dicho espacio y convertirlos en centros de distribución, como es el caso del Randall Park Mall y Euclid Square Mall, ambos en Ohio. Sin embargo, los planes de aumentar la presencia física de sus múltiples establecimientos también convierten a Amazon en un inquilino estable que ofrecerá garantías a los propietarios de centros comerciales en el país, que favorecen a este tipo de compañías frente a otras cadenas minoristas convencionales que llevan sufriendo cambios estructurales durante los últimos años.

Solo en lo que llevamos de año se han anunciado el cierre de casi 5.500 tiendas en EEUU, de acuerdo con los datos que coteja Coresight Research y que incluyen desde la suspensión de pagos o liquidaciones de compañías como Payless ShoeSource. El año pasado alrededor de 5.528 establecimientos echaron el cierre, incluidas las jugueterías de Toys R Us así como tiendas de Kmart, Sears y Brookstone.

fuente: eleconomista.es

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