• Actualidad Nacional
  • 29 de Mar, 2017

Pep Subirana y Carlos Moreno se hacen con el control de Grifone

A priori Grifone va a seguir viva. La marca catalana de outdoo, que en estos últimos años se ha tambaleado hasta casi desaparecer, inicia una nueva etapa bajo la dirección de dos exempleados, Pep Subirana y Carlos Moreno. Subirana era responsable de desarrollo de producto, mientras que Moreno dirigía la gestión de marketing y ventas. A falta de pulir algunos detalles, este nuevo giro pone fin –por ahora- a los rumores de una posible liquidación de la marca.

Los máximos accionistas de Tèxtil Seu, Ramón Cierco (expresidente de la Banca Privada de Andorra) y Sandro Rosell (expresidente del Barça) llevaban tiempo intentando vender la compañía por las importantes pérdidas que arrastraba. A pesar de las varias propuestas que tenían encima de la mesa, tanto de grupos inversores como de varios competidores, las negociaciones no fructificaron y han sido Subirana y Moreno quienes, finalmente, se han hecho con el control de la marca.

El primer paso que han dado los nuevos propietarios es cerrar las oficinas-show room que la marca tenía en el barcelonés barrio de Sarria y trasladarse a unas nuevas instalaciones en la calle Maó (Sant Gervasi), también en la capital catalana.
Con este nuevo paso la marca espera poner fin a unos años muy complicados en los que no ha parado de acumular pérdidas pese a la entrada, en la compañía, de reconocidos ejecutivos como Eugeni Padrós (Quiksilver) y Emili Sabadell (F.C. Barcelona), y socios inversores como Ramón Cierco, en 2011, y de Rosell, tres años después

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