• 08 de Jun, 2011

La segunda jornada de la Outdoor Week se centra en la sostenibilidad y en las tendencias en calzado outdoor

La segunda jornada de la Outdoor Week, celebrada este miércoles en las instalaciones del BMC, se ha centrado básicamente en dos temas: la importancia –y el potencial- de la sostenibilidad en la producción y fabricación de tejidos y prendas outdoor, y las tendencias presentes y futuras del calzado para actividades de montaña. Ante cerca de un centenar de asistentes, responsables de algunas de las principales marcas del segmento debatieron sobre las principales problemáticas vinculadas a estas dos temáticas y presentaron las estrategias de sus empresas al respecto.

La mañana comenzó con la intervención de Sergio Morales, de Polartec, que explicó al centenar de asistentes las políticas de sostenibilidad del fabricante norteamericano de tejidos. La base fundamental de las estrategias de Polartec es, tal y como ha explicado Morales, el uso del hilo Repreve 110, un poliéster que se obtiene del reciclaje de botellas de plásticos (se utilizan más de 14 millones de botellas por año). La funcionalidad de este tejido es exactamente la misma que la del poliéster virgen, pero por cada kilo de hilo reciclado se ahorran 7 kilos de CO2.

La empresa, una de las más implicadas en la conservación del medioambiente, que dispone de certificaciones Oeko-Tex 100 y Blusign, ya cuenta cone alrededor de 140 referencias fabricadas en materiales reciclados y todas su producción de Estados Unidos se lleva a cabo con poliéster reciclado. Su política medioambiental se basa en cuatro pilares: ahorro energético (menos consumo eléctrico y menos consumo de agua); utilización de materiales reciclados y reciclaje de los residuos; uso de energías alternativas; y responsabilidad con el medio ambiente en el proceso de producción y mantenimiento de las instalaciones.

Tras la intervención de Morales, se sumaron a la mesa de debate representantes de marcas como Patagonia, Matt, Ternua o Lafuma para explicar las políticas en materia medioambiental que llevan a cabo sus empresas y dar su opinión sobre el protagonismo que tendrán estas estrategias en el futuro, tanto a nivel empresarial como en la venta ante el consumidor final. Todas la marcas coincidieron en remarcar la necesidad de potenciar herramientas destinadas a mejorar la sostenibilidad en la producción y reducir el impacto que ésta tiene el medioambiente. Aún así, se mostraron bastante pesimistas sobre el progreso de estas iniciativas y su impacto en la venta en un país que, como España, “está en la cola mundial en políticas medioambientales y en concienciación”.

Sobre la evolución de la llamada categóricos de prendas “green” en sus colecciones, también han coincidido en señalar que poco a poco las marcas se están implicando más, a pesar de que ello represente un coste añadido. “La práctica totalidad de las grandes del outdoor ya trabajan con materiales reciclados y la industria ya ha sumido que el medio ambiente ofrece muchas posibilidades de aprovechar sus recursos sin dañarlo”.

Para cerrar el debate, y después de remarcar que “además de los tejidos y la producción también hay que buscar la sostenibilidad en el packaging”, el debate se ha concluido con una llamada a la acción, animando a todas las empresas a “ser parte de la solución y no del problema”.

La segunda mesa redonda de la jornada giró alrededor del calado outdoor. Con la intervención de representantes de las marcas Regatta, Asolo, Merrell y Lorpen, así como de la alpinista Esther Sabadell, se pusieron sobre la mesa algunos puntos de vista sobre la evolución de esta categoría y sobre las preferencias del sector, con dos ideas muy claras que se convirtieron en el hilo conductor del debate: a nivel tecnológico la evolución está siendo muy fuerte y constante; y a nivel de diseño todavía queda mucho camino por recorrer.

Nadie puso en duda la fuerte apuesta por el I+D que están llevando a cabo las grandes marcas, que año tras año mejoran las prestaciones de sus modelos. Sin embargo, quedó claro, a lo largo del debate, que tanto las hormas como los diseño no son lo suficientemente atractivos para el consumidor, sobre todo para un target tan importante como la mujer. Los colores tienen cada vez más presencia en las colecciones, pero como coincidieron en señalar varios responsables de las marcas participantes, tanto en la mesa como entre el público, “el mercado español es demasiado técnico y demasiado conservador”. El futuro, concluyeron, pasa por lograr que el calzado outdoor sea lo más deseable posible para el consumidor, tanto por su tecnología como, sobre todo, por su diseño.
 

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