• Actualidad Internacional
  • 27 de Jun, 2018

Las falsificaciones de artículos deportivos en España duplican la media europea

Durante el desayuno de trabajo celebrado el pasado viernes por el despacho Elzaburu con ocasión del Mundial 2018, se abordó en un primer bloque la función de la protección de datos en el sector, ya que en la UE se producen pérdidas de 492 millones de euros por productos falsificados.

Este es, además, un tema de gran actualidad por la reciente entrada en vigor del nuevo Reglamento de Protección de Datos (RGPD). Una ley que en un mismo día pasó a tener aplicabilidad a nivel mundial, algo que, según José Luis Piñar, delegado de protección de datos en el CGAE y titular de la Cátedra Google sobre Privacidad, Sociedad e Innovación "nunca se había producido en la historia de la humanidad". "Lo estamos haciendo mal", añadió Piñar, "las empresas están perdiendo en torno a un 80% de sus potenciales clientes por solicitar un consentimiento expreso que en muchos casos no están obligados a pedir y que solo tiene un retorno promedio del 5%".

Es durante macroeventos deportivos que generan altos volúmenes de interés cuando la piratería registra un crecimiento exponencial de las falsificaciones. Citando un reciente informe de la EUIPO, Juan José Caselles, responsable del área de piratería en ELZABURU, expuso que España es el tercer país de la Unión Europea (UE) con mayor impacto de falsificaciones deportivas, solo por detrás de Letonia y Lituania, doblando la media europea en el porcentaje sobre las ventas. Recordó también el reciente incauto en Sevilla de 1.400 equipaciones falsas de la Selección española que iban destinadas a mercadillos, bazares y manteros.

El consumo de artículos deportivos en la UE -contando solo material como balones o esquís y excluyendo los textiles, calzado o costes de distribución- mueven en la UE 7.500 millones de euros, son producidos por 4.271 empresas y dan empleo a 43.000 trabajadores europeos. Como contrapunto, la piratería genera unas pérdidas de 492 millones de euros.

"Durante los grandes eventos, se llevan a cabo operaciones conjuntas para incautar estos artículos. En el último Mundial en Brasil, la operación Gol 14 intervino más de 743.000 productos, 510.000 de los cuales eran artículos deportivos", expuso Caselles, que identificó un cambio en las tendencias: "lo que antes eran mercados físicos en las proximidades de los estadios, ahora ha pasado al mundo online, por lo que es más difícil identificarlos; las ventas en las redes sociales también están creciendo de manera significativa, triplicándose en los últimos trienios. Solo en Facebook e Instagram pasaron del 58.511 en 2015 al 252.450 en 2017", añadió.

En el mundo del deporte la protección de datos cobra una relevancia especial, por cuestiones como el dopaje. Piñar recordó también la Operación Puerto contra el dopaje en el deporte de élite del Tour de Francia de 2006, explicando cómo fue la investigación, algo que nunca había salido a la luz "El Gobierno español desconocía si era legal enviar los datos personales de una serie de participantes en el Tour, aunque las autoridades francesas lo pedían insistentemente. Finalmente, tras mucho trabajo, encontramos la solución en un pequeño artículo del convenio de lucha anti-dopaje y pudimos mandar los datos a Francia, lo que ayudó a desarticular la red", contó.
 

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