• Opinión
  • 18 de Abr, 2018

Opinión: Apocalipisis Retail, por Raul Bernat

En Estados Unidos, que son muy dados a exagerarlo todo, llevan semanas hablando del Apocalipsis del retail. Bajo esta alarmante pancarta, lo que se esconde es una transformación radical en las estrategias de las grandes marcas, que poco a poco están dejando de confiar en según qué plazas y han cerrado cientos de tiendas. Esta es la parte más o menos alarmante de la historia. Pero hay otra parte, que muchos parecen obviar.

Las grandes marcas cierran para abrir. Sí, han cerrado muchas tiendas en zonas que han dejado de considerar prioritarias -rentables, vaya-, pero también han abierto otras tantas en ubicaciones más estratégicas. Seguramente el balance sea favorable a los cierres, pero se gana en rentabilidad. Y en imagen. A veces es mejor tener dos o tres tiendas en las principales zonas comerciales de las grandes ciudades que dos o tres decenas en ciudades de segunda o tercera fila. Eso es el Apocalipsis del retail: una estrategia que prioriza la calidad a la expansión en metros.

Las grandes marcas tienen muy clara su estrategia para seguir creciendo: abrir tiendas físicas en ubicaciones estratégicas y potenciar el ecommerce

Los daños colaterales están siendo considerables. Muchas ciudades han perdido sus principales zonas comerciales. Varios malls (esos centros comerciales tan típicos de Norteamérica) han cerrado por la pérdida de marcas... y de compradores. Los flujos de tráfico están cambiando radicalmente y la gente, o está dispuesta a hacer más kilómetros o, simplemente, compra online. Pero las marcas, no nos engañemos, no van a perder ni un solo euro. Al menos no a medio y largo plazo. Lo que se pierde, por un lado, se gana por otro. Y no solo se gana apostando fuerte por las grandes zonas comerciales de las principales ciudades. O por los centros comerciales que hay dentro y en los alrededores de estas. Se gana, sobre todo, con el ecommerce. La marca cierra una tienda física en un mall de segunda o tercera fila, pero sigue pudiendo llegar a ese consumidor potenciando su ecommerce. Y la inversión es infinitamente más rentable.

La realidad, a estas alturas, es esta: las grandes marcas tienen muy clara su estrategia para seguir creciendo. Y esta pasa, sí o sí, por ganar presencia física en las zonas estratégicas de las grandes ciudades (con tiendas propias, básicamente) y, sobre todo, por potenciar sus plataformas de venta online, sobre todo a nivel logístico, para poder llegar a todas esas zonas donde ya no tiene sentido (rentabilidad, vaya) tener una tienda offline.

La duda, a estas alturas, es si esta tendencia puede llegar a España. Por lo pronto, quienes ya ven las orejas al lobo son los británicos, muy dados a replicar las modas norteamericanas y, sobre todo, muy “fieles” a Amazon, un dato que no es precisamente anecdótico. Al contrario. O sea, que llegar, acabará llegando a España. Lo que no sabemos es cuándo. Cuanto más crezca el ecommerce y más miedo pierda el consumidor a comprar online, menos van a tardar las marcas a impulsar estas estrategias. De hecho, algunos gigantes de la distribución como Inditex o Decathlon ya lo están haciendo. Y varias marcas. No es un Apocalipsis, es un cambio de tendencia. Lógico, además.

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