• Opinión
  • 11 de Abr, 2018

OPINIÓN: Más músculo, por Jaume Ferrer

La necesidad obliga a la gente a moverse. A reaccionar. Probablemente muchos movimientos se hubieran tenido que dar antes, pero siempre hemos sido de hacer las cosas a última hora, cuando la necesidad aprieta. Cuando si no se hace nada el margen de reacción es casi nulo. Pero más vale tarde que nunca, dicen.

En estos últimos meses parece que el sector empieza a entender que las batallas se pueden librar por libre pero que para ganar las guerras siempre es mejor tener aliados. Y poco importa quién o qué haya motivado estas reacciones. Lo importante es que muchos profesionales se están dando cuenta de que sumar fuerzas supone reforzar las garantías para seguir avanzando.
 
Las nuevas reglas del juego, que nos guste o no, vienen impuestas, a partes iguales, por las grandes marcas (que son pocas), por el ecommerce y por el consumidor, obligando a todos los jugadores a cambiar sus estrategias. A poner sobre la mesa todas las alternativas que tienen para ganar. Y casi siempre la mejor de ellas es una alianza. Da igual cual. Sinergias, fusiones, adquisiciones… lo importante es entender que, para jugar a este juego, cuanto más fuerte se es, más posibilidades hay de no caer en las redes de quienes han definido las reglas. Es así de cruel. Competimos contra quienes nos marcan las reglas. Contra quienes definen nuestros caminos. Competimos contra aquellos de quien, en el fondo, dependemos.  Y aunque no nos guste, no nos queda más que adaptarnos a sus exigencias. A las que nos marcan directamente o a las que les sirven para definir el entorno en el que todos nos movemos.
 
El futuro de las empresas lo marcará, sí o sí, su capacidad para hacerse más fuertes. Y eso pasa, irremediablemente, por la concentración
 
Ganar músculo. No nos queda más. Si queremos cumplir las exigencias, cada vez más fuertes, de las grandes marcas, tenemos que ser tan fuertes como nos reclaman; si queremos competir contra grandes cadenas que monopolizan las ventas en determinada categorías, tenemos que crecer como grupo y, si podemos, integrar a nuestros competidores; si queremos aprovechar las oportunidades que nos brindan las nuevas tecnologías, tenemos que buscar las mejores aliados para poder seguir el ritmo de quienes controlan estos potentes canales de venta.
 
El futuro de las empresas lo marcará, sí o sí, su capacidad para hacerse más fuertes. Y eso pasa, irremediablemente, por la concentración.  Concentración de marcas y, también, de retailers. Y cada día tenemos más ejemplos. Compañías que hace apenas una década eran (o se creían) fuertes y seguras, se están empezando a integrar a alguno de sus competidores. Por necesidad. Eso o diluirse con la medianía. Y a corto y medio plazo esta tendencia se ira acentuando. Y como ya vamos viendo, grandes marcas adquieren a otras grandes marcas, cadenas que integran a sus competidores, grupos de compra que se dejan de egos y empiezan a colaborar juntos y hasta pequeñas tiendas que buscan nuevos aliados para intentar seguir sobreviviendo.  Así está el patio. Y quien no se adapte, ya puede ir recogiendo sus bártulos.

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