• Opinión
  • 21 de Mar, 2018

OPINIÓN: ¿Quién conoce mejor a nuestros clientes?, por Andrés de la Dehesa

Este año que acabamos de empezar, la influencia de la economía colaborativa, basada en plataformas, crecerá fuertemente en nuestro sector. Es innegable que la relación entre marcas y detallistas está viviendo una reestructuración de su cadena de valor, y quizás el mejor ejemplo sea la que están llevando a cabo las dos grandes marcas a nivel interno. Este enfoque más directo hacia el consumidor, basado en una integración de datos más abierta y escalable, puede transformar las relaciones clásicas en modernas plataformas para ofrecer mejores servicios al consumidor, perfectamente conectados entre marcas y detallistas.
 
Nuevos conceptos de negocio que se están acelerando para poder conocer, en igualdad de condiciones que Amazon o Alibaba, a los clientes, nosotros, tod@s. Para competir con estos descomunales operadores, que utilizan de forma brillante la inteligencia artificial y las máquinas inteligentes para automatizar sus procesos, debemos reinventar nuestras tradicionales relaciones y transformar digitalmente, y de una vez por todas, ese gran vínculo entre detallistas y marcas, que nos hizo crecer. 
 
Jack Ma, el fundador del gigante asiático Alibaba, presentó hace escasamente un mes en Davos sus recetas para el e-commerce, defendiendo el libre comercio, que se ha impuesto entre otras razones porque “es lo que prefieren los jóvenes, y lo que prefieren las nuevas generaciones es lo que triunfa” y ha destacado que “es más barato fabricar y vender teléfonos móviles que hacer carreteras”, y con un terminal móvil “cualquiera puede comprar, vender, viajar o producir por internet”, algo que saben tanto las grandes corporaciones como las pequeñas. Dio este dato: sólo hacia Rusia, salen desde China más de un millón de paquetes cada día. No obstante, ha lamentado que “las administraciones públicas lo primero que se preguntan es cómo lo puedo regular, en vez de plantearse cómo lo puedo hacer”.
 
Algo parecido nos está pasando en el sector de artículos deportivos. En nuestra tradicional Europa, estamos demasiado preocupados de cómo “regular” las nuevas relaciones entre detallistas y marcas, mientras nuestros clientes compran cada vez más a los grandes operadores online, que les ofrecen unos servicios inmejorables. Cada día que pasa, esos, nuestros clientes, facilitan más datos valiosos sobre sus hábitos de compra, de práctica deportiva… Las máquinas aprenden, la inteligencia artificial hace propuestas comerciales… Habrá que darse prisa. 

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