• Actualidad Nacional
  • 15 de Jun, 2017

Naffta afronta su segundo proceso concursal

Hace dos años, la pyme del textil Naffta Sport, con sede en Vigo, luchaba por mantener su marca en el mercado de la moda deportiva. Entonces llegó el gigante portugués TMG (Téxtil Manuel Gonçalves) y entró en el capital de la empresa. En poco tiempo, la compañía ganó dimensión y logró contratos importantes, como el firmado con la Federación Española de Tenis para equipar a los jugadores de la Copa Davis y la Copa Federación. El rumbo parecía bien enderezado, pero no lo suficiente, porque ahora la historia se repite.

Según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE) a fecha del 3 de junio del 2017, Naffta Sport ha presentado un nuevo concurso voluntario de acreedores con el que espera encauzar la situación económica en la que se encuentra: una deuda acumulada cifrada en 4,3 millones de euros. La consecuencia más inmediata de la situación en la que se está viendo envuelta la marca es la imposibilidad de servir producto, a pesar de tener una parte de los pedidos fabricados.

"Se produjo entre el 50 y el 60% de la colección para la primavera-verano 2017 pero el embargo de Hacienda imposibilitó el reparto a los distribuidores", explica la firma, que añade que "tan solo fue posible servir el combinado de tenis y pádel, y una selección de la colección infantil".

Otro de los planes que se verán frustrados de momento es la expansión internacional. Con ese fin, Naffta puso en marcha en el 2016 una ampliación de capital de un millón de euros, en una operación participada al 50 % por Xesgalicia, el fondo de capital riesgo de la Xunta, que ahora figuraría entre sus acreedores, por una suma de 500.000 euros. Ese mismo año, las pérdidas se dispararon hasta 542.836 euros, como consecuencia de la caída de la cifra de negocio, que pasó de 2,3 millones a 1,8; como por el aumento de los gastos.

Naffta fue fundada en 1996 y tiene su sede central en Vigo, donde emplea a 24 personas.

fuente: lavozdegaliica.es

 

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