• Actualidad Internacional
  • 07 de Sep, 2016

Los obesos y fumadores de York podrían ser excluidos de la cirugía rutinaria inglesa

La región sanitaria de York ha ordenado cerrar el quirófano a pacientes con sobrepeso o tabaquismo para ahorra dinero a la sanidad pública (NHS). La medida que desea llevar a cabo el Grupo de la Comisión Clínica del Valle de York (CCG), de la que depende el cuidado de más de 300.000 habitantes, está siendo revisada antes de que sea puesta en práctica por la dirección nacional del NHS en Inglaterra.

La propuesta implicaría el retraso de un año en las intervenciones quirúrgicas rutinarias de quienes en la báscula sobrepasen el índice 30 de masa corporal. A lo largo de ese periodo, los pacientes deberán perder al menos un 10% de su peso para optar a las operaciones. La misma norma se aplicaría a los fumadores, con la suspensión de las intervenciones durante seis meses. El periodo de espera se podría reducir para quienes dejen de fumar a lo largo de ocho semanas.

Motivos de la medida

El CCG de York estima que la obesidad le costó 55 millones de euros al NHS el pasado año en el Valle de York. Además, afirman que los pacientes con sobrepeso sufren más complicaciones durante el posoperatorio. Así pues, con las nuevas medidas quieren responsabilizar a los ciudadanos de su propio estado de salud.

Con esta idea, el CCG de York presupone que la obesidad responde al tipo de vida elegido libremente por quienes la sufren, pero la obesidad está vinculada en muchos casos con la pobreza y los ambientes sociales más desfavorecidos. Dicha gente consume mayor cantidad de comida de baja calidad, llena de grasa y azúcares, más barata que la fruta, la verdura y otros alimentos saludables. El tabaco, por su parte, crea adicción y abandonar el hábito tampoco es fácil.

En este sentido, las nuevas imposiciones que quieren llevar a cabo desde el CCG de York han creado mucha polémica en el país británico ya que se entiende como un sistema de segregación de clases.

Las restricciones forman parte de una tendencia creciente en los hospitales británicos, en los que se niega a las personas con sobrepeso intervenciones en las rodillas o las caderas. Esos retrasos, además del dolor y las limitaciones que pueden causar al paciente, agravan en algunos casos la dolencia y limitan las posibilidades de recuperación.

Fuente: el Periódico
 

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