• Actualidad Internacional
  • 22 de Ago, 2015

El lujo se impone en el fitness femenino

Está de moda hacer deporte. De hecho está mas de moda que nunca practicar alguna actividad física. Millones de mujeres se han sumado no solo a la costumbre de acudir a los gimnasios para mantenerse en forma, también a deportes como el running o el walking –the –lux, que básicamente es el salir a pasear de toda la vida, pero vestida de marca.

Y esto de la marca marca una diferencia en el outfit y en los resultados de las multinacionales de lujo. No se trata de un negocio baladí. El mercado global crecerá 178.000 millones de dólares (casi 160.000 millones de euros) hasta 2019, según la firma estadounidense de investigación de mercado Trefis. En 2013, la venta de ropa deportiva de mujer alcanzó los 11.000 millones de dólares (9.800 millones de euros), un 9% que el año anterior. Y la tendencia sigue al alza, con la ayuda de cada vez más celebrities, sumadas a la causa y al marketing.

Las grandes marcas de lujo están relanzando sus unidades de negocio de fitness de cara a este otoño, destinadas especialmente a la mujer. Con nuevos diseños para productos que son exclusivamente femeninos. Puma, la unidad de negocio de lujo del Grupo Kering, es el exponente más representativo de esta nueva apuesta. Un revival que tiene mucho que ver con la nueva actividad deportiva de las mujeres urbanas que no quieren renunciar a sus marcas favoritas ni cuando hacen deporte. El multimillonario contrato de Rihanna como Directora Creativa, las nuevas prendas diseñadas por Alexander MCQueen, y el fichaje entre otras de Fernanda Brandao o Sophia Chang han devuelto a la marca el glamour perdido. A ello se le une la nueva colección de gafas deportivas de lujo que saldrá a la venta en enero de 2015, y que se llamarán Collezione Uno, cuyo objetivo es vender el complemento perfecto para hacer deportes al aire libre con la última tecnología.

Pero Puma no es la única que ha visto en las mujeres y el fitness una opción más que rentable de reposicionamiento de marca. La alta costura, liderada por casas como Dior o Chanel, ya cuentan con su propia línea de sneakers y de ropa deportiva para la mujer. De hecho, Raf Simons presentaba en Tokio ( Japón) su colección de deportivas Fusion, que se han convertido en todo un hit de ventas. Zapatillas embellecidas con flores cosidas a mano —en algunos casos incluso con cristales austriacos e inspiradas en el manga—. Dior respondía de esta forma a las deportivas de Chanel de hace dos temporadas, cuando el genio de Karl Lagerfeld se trasladó a un supermercado y disfrazó a Cara Delevingne en una ama de casa haciendo la compra en deportivas de Chanel y el clásico chándal renovado porque estaban desgarrados (literal).

La actriz Kate Hudson también se ha lanzado a este mercado con una línea deportiva denominada Fabletics en donde pretende combinar el deporte con el buen gusto y las prendas cómodas earth friendly. Un outfit para el gimnasio que combine Lulemon, Nike o Adidas puede alcanzar fácilmente los 200 dólares (179 euros) en Estados Unidos. Lo que ofrece Kate Hudson es una marca de alta calidad a precios más asequibles, que no superan los 60 dólares (53 euros). Gran diferencia teniendo en cuenta los precios de la ropa de yoga que hay el mercado. "Quiero que las mujeres puedan permitirse gran calidad y estilo a la moda”, dice la actriz, que ha sabido aprovechar así la moda del look postworkout.

El crecimiento del sector de ropa deportiva se proyecta ilimitado en la próxima década.

fuente: Huffington Post

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