• Actualidad Nacional
  • 25 de Jul, 2014

Barcelona impulsa una gran pista de esquí en la Zona Franca

Una pista de descenso, dos pistas de patinaje sobre hielo y tres de curling. Todo en un espacio de casi medio kilómetro de longitud en la Marina de la Zona Franca, pegado a la ronda Litoral, en la calle Motors, justo en el mismo lugar donde ahora está el instituto La Mercè y la sede central y el almacén del Banc dels Aliments de Barcelona.

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona debería debatir –aunque lo más probable es que el punto decaiga del orden del día– la modificación del Plan General Metropolitano en la Zona Franca. Este es el primer paso para hacer posible la construcción de una gran pista de esquí de Barcelona.

De hecho, según explicó la concejal de Deportes, Maite Fandos, la comisión de gobierno ya aprobó en su reunión del miércoles la elaboración del plan especial de la zona 14, que afecta precisamente a este sector. Fandos, en declaraciones a La Vanguardia, precisó que la creación de este equipamiento está vinculada a la candidatura de Barcelona para los Juegos de Invierno, pero aseguró que, “aunque no llegáramos a concretar la candidatura, el equipamiento, por sí mismo, ya tendría sentido”. Esta instalación aprovecharía la red de regasificación del gas licuado del puerto para proveer de frío a las pistas.

El proyecto, sin embargo, tendrá que esperar porque, por el momento, no cuenta con el apoyo de ninguno de los grupos políticos relevantes que podrían dar su apoyo a Trias en esta nueva iniciativa del gobierno. Ni PSC ni PP prevén aprobarlo por ahora.

La construcción de una pista de esquí es un viejo proyecto que ha rondado a la ciudad hace tiempo. De hecho, la primera vez que se sugirió la idea fue en el 2008 –entonces se propuso construir esta pista en el Fòrum– y siempre ha estado vinculada a la misma empresa, la holandesa Snow World, que explota dos equipamientos similares en Holanda. Ayer, Maite Fandos precisó que la nueva instalación, si llega a ver la luz, se llevaría a un concurso público abierto a la iniciativa empresarial. “En cualquier caso, estamos hablando de un gran equipamiento deportivo, no de un centro comercial”, precisó.

El responsable del urbanismo barcelonés, Antoni Vives, admitió recientemente –en el curso de la comisión municipal del pasado 30 de abril, a preguntas que la concejal socialista Assumpta Escarp– que el espacio de la calle Motors, calificado de equipamiento, podría albergar esta pista. Ahora esta hipótesis se confirma.

Actualmente, en este espacio está ubicado el edificio que sirve de sede y almacén central del Banc dels Aliments de Barcelona –propiedad del Consorci de la Zona Franca– y el instituto de La Mercè, uno de los centros educativos con una mayor oferta de formación profesional de toda la ciudad. Además hay también un campo de fútbol y está proyectado un depósito de pluviales, uno de los últimos que quedan por construir en la ciudad.

El propio documento justificativo que llega al pleno afirma que “en estos terrenos, frente a la calle Motors se prevé el emplazamiento de un gran equipamiento de ciudad”. Esta gran instalación, asegura el documento, obligaría a reubicar los equipamientos públicos.

 

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