• Actualidad Nacional
  • 24 de May, 2012

El futuro del outdoor: una nueva realidad marcada por el respeto

El outdoor también fue protagonista en las jornadas formativas de Sports Unlimited Valencia. Bajo la batuta de Panxo Pí Sunyer, director de La Biblia del Outdoor, Francesc Bergès, propietario de las tiendas Vèrtic Outdoor; Emilio López, copropietario de la tienda Vents de Muntanya i Nautra; Josep Mª Morera, director comercial de Merrell en España y Jordi Costa, director general de Esportiva Aksa analizaron algunos escenarios del futuro del outdoor, con la crisis, la gestión de stocks y las nuevas relaciones marca-tienda como pilares del debate.

La primera idea en la que todos los miembros de la mesa coincidieron es que el outdoor goza de buena salud pese a las embestidas de la crisis. El recorrido es largo y muchas modalidades tienen un margen de crecimiento muy amplio. La caída del consumo ha afectado al segmento, como era previsible, pero el potencial está intacto. El problema es que esta caída de las ventas ha sido determinante para que algunas marcas dieran un giro a sus estrategias comerciales y apostaran por iniciativas que, en algunas ocasiones, chocan de frente con los intereses de los detallistas.

Las reglas del juego las marca el mercado, y todo el mundo es libre de aprovechar las oportunidades que ofrece este nuevo escenario, pero siempre respetando al canal y a los clientes. A nadie se le escapa que antes el vínculo entre marca y consumidor era la tienda y que ahora este vínculo es Internet, pero eso no quiere decir que todo valga. Para los detallistas presentes en la mesa, que las marcas abran tiendas propias, tanto físicas como online, es lógico, porque necesitan crecer y, sobre todo, porque necesitan dar salida a sus stocks, lo que no normal es que jueguen la baza del precio –o dejen que determinados operadores lo hagan- como argumento de venta porque es un ataque directo a sus clientes, a quienes han convertido a esa marca en lo que es. “No hay que ser esclavo de las marcas. Si algún proveedor actúa contra nuestros intereses y deja de ser negocio para nosotros hay que dejar de trabajar con él” sentenció Bergès, recordando que la convivencia entre canales es viable sólo si hay respeto.

En cuanto a la gestión de stocks, tanto marcas como tiendas reconocieron que el modelo de programaciones es completamente obsoleto y genera problemas a unos y otros. La crisis, lógicamente, ha cambiado las estrategias de compra de las tiendas, que programan menos y apuestan más por el servicio inmediato. Eso obliga al proveedor a adaptarse a esta realidad, y eso significa asumir riesgos en la fabricación, reforzando su stock para las reposiciones. Un stock que si no venden a las tiendas se ven obligados a liquidar mediante otros canales.

La clave es “ser honesto” con las estrategias que se siguen para liquidar estos excedentes y, sobre todo, hacer partícipes antes que a nadie, en estas estrategias, a quienes han ayudado a la marca a posicionarse, es decir, a las tiendas. Y en una segunda fase, si no se han logrado los objetivos, se deben buscar alternativas.
 

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