• 22 de May, 2012

Nike arrasa en Málaga

Nike está alucinada con el Málaga. La firma estadounidense de ropa deportiva no sale de su asombro al comprobar la dimensión del 'boom' blanquiazul en menos de un año. Durante esta temporada recién concluida se han vendido casi 40.000 camisetas del equipo, correspondientes a las tres equipaciones. La cifra, con la que ya de por sí sobra cualquier valoración o comentario, supone casi siete veces más que la campaña anterior. Sin duda, se trata del índice más claro de un crecimiento que no parece tener fin.

El mar blanquiazul que se vio en el estadio La Rosaleda en el festivo cierre de la Liga, en la celebración malaguista frente al Sporting -ya antes del partido el júbilo blanquiazul inundaba cualquier rincón de la ciudad-, fue la más clara constatación de que el crecimiento de la afición está al nivel de los objetivos deportivos planteados por los propietarios. Por ejemplo, la alameda de Barceló (el antiguo 'camino de las pencas') o la calle Doctor Marañón fueron una riada de camisetas desde primera hora de la tarde hace dos domingos. Y poco después de las seis y cuarto, cuando llegó el autobús, se vivió un momento apoteósico.

El pasado verano, cuando el Málaga presentó sus nuevas equipaciones en un acto 'galáctico' (inusual hasta entonces), los responsables de Nike se quedaron boquiabiertos al comprobar la masiva afluencia de público. La Tribuna estaba repleta, y las gradas de Gol y Fondo, cubiertas al 35 por ciento cada una. Fue entonces cuando el vicepresidente y consejero delegado del club, Abdullah Ghubn, convenció a los emisarios de la firma estadounidense de que la demanda iba a ser elevadísima. Y así presionó y presionó hasta que consiguió plenas garantías de que la distribución no iba a fallar y de que Nike iba a inundar desde agosto las tiendas de camisetas del conjunto blanquiazul.

Desde el primer día la expectación fue en aumento hasta que llegaron las primeras remesas. En solo unos minutos se formaron las colas en las distintas tiendas del Málaga. A los dirigentes del club no les pillaron de sorpresa. Para entonces, el responsable de las tiendas, Olivier Louyat, ya había diseñado una estrategia ante Ghubn y el responsable de la gestión interna del club, el fallecido José Carlos Pérez. Nadie pone en duda que el papel de Louyat ha sido crucial en este éxito, porque el tirón del Málaga se ha exprimido al máximo gracias a los acuerdos con los distintos centros comerciales y también a una red de distribución que se extiende de punta a punta en la Costa del Sol, desde la Axarquía a Estepona.

Una política inteligente

Estaba cantado que el Málaga, con sus fichajes y sus futbolistas de renombre -la presencia de Van Nistelrooy supuso el espaldarazo definitivo-, iba a experimentar un notable crecimiento en la venta de camisetas. Sin embargo, el club ha sabido manejar con inteligencia la demanda de los aficionados y compensar esos periodos consolidados de venta con otros en los que puso en marcha campañas puntuales para captar la atención de los seguidores y que no se redujera un ápice el interés. Aunque, eso sí, sin restarle valor. Posteriormente, la llegada de Vicente Casado como responsable de Desarrollo y Negocios acabó por dar el impulso necesario en la parcela del 'marketing', con otras iniciativas que a la postre han tenido un rotundo éxito.

Los datos no pueden ser más elocuentes. A día de hoy, cuando todavía queda poco más de un mes para el cierre del ejercicio, el Málaga ha vendido casi cuarenta mil camisetas de sus tres equipaciones (la blanquiazul, la denominada por Nike 'cerezo eléctrico' y la azul con la banda blanca en 'V'). Las previsiones más optimistas se han desbordado, aunque han venido a dar la razón a Ghubn, convencido desde el primer día de que la demanda iba a estar muy por encima del pronóstico de Nike y de que se batiría un registro estratosférico para un club que venía de pelear por la permanencia y mantenía la etiqueta de modesto.

Éxito de la cerezo eléctrico

El Málaga no solo ha vendido casi siete veces más que el año pasado (en torno a 6.000), sino que incluso esta cifra del ejercicio 2010-2011 ha quedado rebasada solo con la segunda equipación (la del color similar al fucsia). Eso sí, en la primera se ha batido un récord espectacular: casi 26.000 (es decir, dos tercios del total). Esto quiere decir que solo con los aficionados que se decantaron por la elástica blanquiazul de Nike casi se llenaría en la actualidad el estadio La Rosaleda.

Y aunque todos estos datos suponen una gran sorpresa, no es menos cierto que llama la atención entre los dirigentes del club la enorme aceptación que ha tenido la segunda camiseta, en ese tono entre fucsia y magenta, con una cifra que está mucho más cerca de las diez mil unidades que de las cinco mil.

El reto para la próxima temporada es superar este techo, aunque lógicamente no parece fácil. Y menos en estos tiempos de crisis. Conviene recordar que las tres camisetas de Nike serán nuevas.
 

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