• Opinión
  • 22 de Feb, 2012

Movilidad y Conectividad, por Rocco Puig

¿Quién de nosotros no tiene un móvil 3G? Estoy seguro que a más de uno nos da igual si no podemos hablar por nuestro Smarth- Phone y, en cambio, no podemos vivir sin consultar nuestro correo. Ya no quedamos para una reunión a través de una llamada; ahora mandamos un mail a todos los asistentes y concretamos día y hora, sin tener que molestar a nadie con una llamada inoportuna.

Es mucho más fácil y podemos coordinar nuestras agendas y citas sin tener que estar pendientes de que salte el contestador. Utilizamos los mensajes cortos vía 3G (WhatsApp, Blackberry Messenger, etc.) como un adolescente usa los magnets en la puerta de la nevera para avisar a sus padres de que no se queda a cenar en casa. Hemos cambiado nuestros hábitos, y nuestra conectividad vinculada a la movilidad es, hoy por hoy, imprescindible. Por si fuera poco, esta nueva conectividad viene acompañada de nuevas fórmulas de hacer negocios, y sobre todo, de muchas formas diferentes de comprar, tanto para nosotros, en nuestra vida habitual, como para nuestros clientes (esos clientes que últimamente no visitan nuestras tiendas, que tienen poder adquisitivo y que compran para ellos mismos, no para sus nietos o sobrinos…).

Según Google, durante el pasado fin de semana, el sistema operativo Android superó la barrera de los 10.000 millones de aplicaciones descargadas en Android Market. Casi nada… Actualmente Android logra una media mensual de descargas de mil millones de aplicaciones. Esta estratosférica cifra es sólo de las descargas realizadas desde el Android Market y no incluye las descargas realizadas desde otras plataformas para Android, como por ejemplo, la Appstore de Amazon. Seguramente, para saber la cantidad de aplicaciones que se mueven cada mes basta con que multipliquemos por dos esta cifra, pues según la empresa de investigación de mercados Gartner, el sistema operativo Android alcanza ya una cuota de mercado del 52,5%.

Los operadores de venta online, con la famosa fórmula de venta Flash, ya están vendiendo via SmarthPhone mas del 10% del total de su facturación… y sus aplicaciones acaban de salir hace poco. Consultando con algunos auténticos killers de la compra por impulso en las plataformas de venta, uno se da cuenta de que cada vez hay más gente que compra sólo a través del móvil. Cada día es más fácil comprar con un solo clic. Google, por ejemplo, tiene a punto su pasarela de pago propia, que se suma a las ya existentes PayPal, Visa, etc. Nosotros, sin embargo, seguimos sin tarjeta de fidelización… y sin entender el futuro.

Si a mí, que me considero un veterano de este Sector, me cautiva la compra online y me incomoda cada día más el desplazarme para comprar un saco de comida para mi perro, ¿qué pasará con esa generación que nació a finales del 90 y principios del 2000 y que, cuando se encuentran con una máquina de escribir -una Olivetti, por ejemplo- se creen que están delante de una pequeña imprenta? Tenemos que pensar qué mundo le dejamos a los demás pero, sobre todo, que mundo estamos viviendo. No puede ser que todos los ejemplos de innovación en marketing acaben copados por el mundo digital y no se haga absolutamente nada desde el mundo offline.

Hagan una aplicación. No les pido 10; sólo una. Para acabar, un consejo. Apunten esta palabra: "wynshear". Y por cierto, yo sí soy Rocco Puig...

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