• Actualidad Internacional
  • 22 de Nov, 2011

Power Balance, al borde de la quiebra

Power Balance, la empresa que comercializa en todo el mundo unas pulseras a las que atribuye efectos beneficiosos para la salud y que han lucido en sus muñecas numerosos famosos, tendrá que indemnizar con 57 millones de dólares (42 millones de euros) a un grupo de consumidores estadounidenses que presentaron una demanda contra la compañía por publicidad engañosa. Así lo asegura la página web TMZ, que afirma también que la empresa se va a declarar en bancarrota alegando que no puede hacer frente a indemnizaciones millonarias.

La pulsera, una banda de silicona o neopreno con un holograma, se vendía en EE UU a 30 dólares (unos 22 euros) con la promesa de que equilibraba la energía natural del cuerpo. El proceso en EE UU contra Power Balance se inició en enero pasado, cuando un grupo de consumidores que se sintieron engañados presentaron una demanda colectiva contra la compañía argumentando que las pulseras no tenían más poder que el que se puede esperar de un simple trozo de goma. El caso es dirimido ahora en la corte federal de Santa Ana, en Los Ángeles. En diciembre pasado, Josh y Troy Rodarmel, hermanos en la treintena residentes en California y fundadores de la empresa, se vieron forzados a admitir que "el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad" atribuidos al producto no tenían base científica: "Hemos asegurado en nuestra publicidad que las pulseras Power Balance mejoran la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad. Admitimos que no hay pruebas científicas creíbles que apoyen nuestras afirmaciones y, por tanto, hemos incurrido en conducta engañosa en contra de la sección 52 de la Ley de Prácticas Comerciales de 1974. Si usted siente que ha sido engañado por nuestras promociones, queremos pedirle disculpas sin reservas y ofrecerle un reembolso completo".

En noviembre de 2010, la Junta de Andalucía impuso una multa de 15.000 euros a Power Balance por publicidad engañosa tras la demanda presentada en abril de ese año por la asociación de consumidores Facua, que consideró la sanción "ridícula", teniendo en cuenta que Power Balance ha vendido más de 300.000 pulseras en España, cuyo coste oscila entre 35 y 42 euros. Un mes después, en Italia, la Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado imponía una multa de 350.000 euros, 23 veces más, también por publicidad engañosa, a los fabricantes de las pulseras milagro.

El Instituto Nacional del Consumo (perteneciente al Ministerio de Sanidad), alertado por periodistas y asociaciones de consumidores, mandó a principios de 2010 una directiva a las comunidades autónomas (que son quienes tienen competencia para prohibir o no su venta) alertando de que incurren en publicidad engañosa. Al no ser un producto sanitario, las pulseras holográficas no son competencia del Ministerio de Sanidad.

La semana pasada, Facua denunciaba ante las autoridades sanitarias a varias empresas que comercializan los collares cuánticos, que se presentan como fabricados con minerales seleccionados por su propiedades naturales curativas. Las empresas denunciadas son Q-Link,Dalimara Quantum, Quantum Science y Cinco Estrellas. Estos collares venden también su capacidad para "aislar radiaciones" y han utilizado para publicitarse a estrellas del deporte y la televisión, "así como a supuestos médicos para avalar sus poderes", según Facua.
 

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