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  • 14 de Mar, 2011

Grifone equipará a Pasaban en su reto Everest sin O2

  • Modelo Eldora

La chaqueta técnica de gran aislamiento térmico será una de las innovaciones que Grifone ha dispuesto para el próximo reto deportivo de Edurne Pasabán, el ascenso al Everest sin oxígeno artificial. “En concreto, las prendas elegidas son los  modelos ‘Bluepoint’ y ‘Eldora’ a los que se ha añadido más gramaje para reforzar la resistencia a las bajas temperaturas y ofrecer de esta manera un mejor comportamiento ante el clima severo del Everest”, explica Rafael Carpena, director comercial de Grifone.

La chaqueta técnica, que los montañeros utilizarán en los primeros campamentos de altura y en el campo base, cuenta con una  capucha integrada, manga renglán, dos bolsillos laterales y ajustes con goma en los bajos y en los puños. El gramaje de Primaloft es de 300 en cuerpo y 200 en manga. Ésta será de las principales innovaciones que se aporten al vestuario de Pasabán.

Con la finalidad de proporcionar  la máxima comodidad a los deportistas, que iniciarán su viaje  el próximo 4 de abril, Grifone ha planificado la inclusión de un conjunto de prendas técnicas para el equipo. La ropa interior de Grifone contará con prendas que favorecen la evaporación del sudor durante las actividades intensas y la función aislante. La tecnología ‘ThermoºCool’  propicia la autorregulación mediante el aislamiento del cuerpo y drenaje de la humedad de la piel. El tejido de fibra hueca ‘Thermolite’, por su parte, contribuye con una capa de aire aislante al efecto termorregulador.

A su vez, la ropa técnica se completa con tejidos ‘Power Stretch’, que contribuyen al mantenimiento del calor sin añadir peso, y ‘Gore-Tex’, tejido exterior,  para combatir la lluvia. “Grifone siempre trabaja con las primeras marcas del mercado internacional”, destaca Carpena.

La firma de La Seu d’Urgell pondrá a disposición de Pasabán y todo su equipo el material necesario para poder conseguir la cima del Everest. “Ella siempre nos solicita ropa de montaña femenina, cien por cien adaptable, y es lo que estamos proporcionando en estos momentos a nuestra alpinista”, puntualiza Carpena.

Recordar que Pasabán y su equipo tienen previsto llegar al campo base de la cara sur del Everest el día 15 de abril, dos semanas después de llegar a Katmandú. A partir de ahí, las tareas se centrarán en equipar la ruta, con el fin de hacer cumbre a mediados de mayo.

Pasabán contó que desea terminar los catorce ochomiles sin oxígeno con el Everest como colofón. Una dificulta máxima, teniendo en cuenta que sólo un tres por ciento de los alpinistas que lo intentan acaban por conseguirlo. Hay que tener en cuenta, que el Everest no es una montaña muy difícil técnicamente, pero sus casi 9.000 metros hacen de ella una batalla contra el cansancio y los estragos del frío y la altitud.

La montañera guipuzcoana advirtió de la importancia de alcanzar de la forma más rápida el acceso al Escalón Hillary, dada la afluencia de alpinistas y de grupos comerciales en esa zona de la montaña. Para resolver este inconveniente, que puede llegar a retrasar la expedición por el bloqueo que puede producir, el equipo tratará de ascender poco después de que los sherpas hayan podido abrir el camino, con el fin de tomar la delantera a otros montañeros. De este modo, tiene en mente aprovechar todas las horas de buen tiempo que puedan darse en la zona, por eso es una prioridad no retrasarse en el Escalón Hillary.

La escalada por la cara sur es la vía más larga del Everest. También se debe prestar máxima atención al paso por la Cascada de Hielo del Khumbu, ya que puede modificar el itinerario de la ascensión.
 

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