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  • 08 de Mar, 2011

Edurne Pasaban apuesta por Atomic

Otra atleta de elite se ha convertido en embajadora de Atomic: Edurne Pasaban. La alpinista profesional de Tolosa (Guipúzcoa) es una gran amante del esquí alpino y del esquí de montaña, y para ambas modalidades cuenta con el mejor material de Atomic.  Edurne, que es una verdadera enamorada del esquí, confiesa que los dos esquís que lleva “tienen un comportamiento perfecto”, tanto los all mountain como los de montaña.

A la espera de nuevos retos profesionales y nuevas apasionantes aventuras, Edurne Pasaban (01/08/1973) aprovecha el invierno para practicar uno de sus deportes favoritos. Ella que es conocida sobre todo por sus exitosas ascensiones, resulta que también es una gran amante del esquí, y que aprovecha la más mínima oportunidad para calzarse los esquís de pista o los de montaña y disfrutar de la nieve. Una pasión que no es nueva, sino que nace en su infancia. “Llevo esquiando desde los doce años, sobre todo al principio esquiaba mucho en Astún y Formigal. Luego estuve bastante tiempo esquiando también en Luz-Ardiden, y últimamente esquío muchísimo en la estación de Baqueira Beret, donde me encuentro muy a gusto, ya que es un centro invernal que me encanta”.

“Mis mejores recuerdos siempre tienen que ver con el esquí”
Edurne es una apasionada de la naturaleza. Le gusta vivirla y disfrutarla, y el esquí le permite saborearla de una forma distinta. “Para mí, dice Edurne, lo mejor del esquí es que se puede practicar en familia, con los amigos, y que estás en la naturaleza. De hecho, los mejores recuerdos que tengo siempre tienen que ver con el esquí. Y yo he esquiado mucho, y las sensaciones que transmite el esquí son únicas”. Y ha esquiado tantio por pista como fuera de ella, pues una modalidad que le gusta y mucho es el esquí de montaña, aunque lo mejor de ambas prácticas “es que te permiten vivir la montaña de una forma distinta”.

“Los Affinity Storm son perfectos y me encanta su polivalencia”
Para vivir la nieve como a ella le gusta, Atomic le ha cedido dos modelos de la próxima colección, la de la temporada 2011-2012. Unos esquí all mountain de chica, el modelo Affinity Storm, y los de montaña Freedream, así como las botas Hawx 120. Una equipación de primera para una deportista de primera.

A estas alturas de la temporada, Edurne –que sale a esquiar unas tres o cuatro veces por semana siempre que puede– sólo ha podido probar los Affinity y la bota Hawx, y está encantada: “los esquís para mí tienen un comportamiento perfecto. Lo que más me gusta es su polivalencia, ya que son unos esquís mixtos geniales para esquiar dentro y fuera de las pistas; y la bota Hawx 120 me parece genial, tanto por su estética como por sus prestaciones. Creo que he acertado con el material”.

“Los esquí de montaña que tengo, los Free Dream, son geniales”

Cumplido el primer propósito, Edurne se moría de ganas de probar los esquís de montaña, un deporte que le apasiona. Tras las últimas nieves caídas, Edurne ha podido estrenar ya los esquís Free Dream de la línea touriung del próximo catálogo de esquí de montaña de Atomic. Y, tras calzárselos, éstas son sus palabras: “ha sido un gusto, y la nieve estaba genial”, y añadía, “los esquís son muy ligeros, y pienso que su cualidad más destacada, sin ser una experta en el tema, es cómo se agarran siendo lo ligeros que son. Son anchos y esta anchura los dota de mucha estabilidad. Los Free Dream suman dos cosas. La ligereza que tienen para entrenar y el disfrute que te otorgan en las bajadas, ya que se asimilan bastante a unos esquís de pista; por lo tengo que decir que los Free Dream son geniales”.

Edurne Pasaban ha tomado parte en alguna prueba popular, pero, como ella misma dice, “para poder practicar bien el esquí de montaña hay que meterle muchas más horas que al esquí de pista. Llevo haciendo esquí de montaña desde los 18 años, y es algo único, y yo también lo utilizo porque, a parte de divertirme, me sirve de entrenamiento, pues parte de mi preparación física la baso en él, gracias a la gran carga aeróbica que se ejercita”.

La alpinista vasca confiesa que el esquí de montaña le va a ir como anillo al dedo para afrontar su próximo reto deportivo con plenas garantías: la ascensión del Everest sin oxígeno. De los 14 ochomiles que ha completado, sólo hay uno en el que haya necesitado la ayuda externa del oxígeno, el Everest, coronado en 2001. Edurne tiene una espinita clavada, y afirma que éste va a ser su próximo reto: coronar el techo del mundo sin el aporte extra del oxígeno.
 

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