• Actualidad Nacional
  • 21 de Ene, 2011

El Atomic Night Fever (ANF) premia al freeskier más completo

Ya se están ultimando los detalles del Atomic Night Fever, que en su séptima edición presenta cambios importantes, con vistas a seguir siendo el referente en eventos de freeski de la Península. Por un lado, el ANF deja en el banquillo hasta nuevo aviso al snowboard, centrándose únicamente en el esquí, y más concretamente en el freeski, y también hay que destacar el cambio de carácter de la competición, abierta a hora a todos los riders, y el esfuerzo económico que ha hecho la organización, ya que se han duplicados los premios en metálico.

Del park al párking de El Tarter
Dos son los escenarios del ANF en su séptima edición. Por la mañana el park en la modalidad de big air y por la tarde el aparcamiento de El Tarter (Grandvalira), en la modalidad de jibbing. El formato de la mejor competición de freeski de la Península es el siguiente. A partir de las 10.30 horas arrancan las rondas de entrenamiento en el park de El Tarter. Unas rondas que durarán una hora. A continuación, empezará una expression session de una hora y media, con un mínimo de dos o tres rondas en el big air, para que los riders pueden clavar sus actuaciones y los jueces acierten en su elección. Los 20 mejores riders pasarán directamente a la competición de jibbing nocturno, la cual arrancara a las 21.30 horas.

1.200 euros para el primero, 700 para el segundo…
Y de la suma de ambas competiciones saldrá el podio y el vencedor del VII Atomic Night Fever (ANF). Una edición que, como indica Enric Bonvehí, responsable de freestyle de Grandvalira (Ensisa), premia al freeskier más completo, ya que hay que hacerlo bien tanto volando en el big air como deslizando la suela de los esquís sobre las barandillas. A estas alturas no podemos desvelar cómo serán los módulos de la competición nocturna, pero el mismo Enric nos advierte que de nuevo nos van a sorprender. Lo que sí que podemos avanzaros es que los premios en metálico se han duplicado. Un esfuerzo económico realizado por la organización que en los tiempos que corren hay que agradecer. De los 500 euros que ganó el primer clasificado en 2010, ahora se pasa a los 1.200 para el primero, 700 para el segundo y 400 para el tercero.

Todo esto amenizando por el mejor ambiente que siempre ha caracterizado al Atomic Night Fever (ANF). Con la presencia de un numeroso público que hace suyos los tejados del Bar Nemo y de los edifcios cercanos, la temperatura del Tarter subirá muchos grados la noche del 22 de enero.
 

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