• Actualidad Nacional
  • 11 de Nov, 2010

Carta abierta de un detallista al sector

Hola a todos,

Me llamo Chema Muñoz y soy propietario de una tienda de deportes de Tarragona, de la cual no daré el nombre porque mi intención no es hacer propaganda si no contar la verdadera historia del mercado deportivo. Hay muchos datos de lo que se vende y de lo que no se vende, de lo que entra fuerte y de lo que no… pero todo eso es humo.

Siempre me ha hecho mucha gracia que un comercial o una revista sensacionalista me diga lo que se vende y lo que no se vende, sobre todo porque somos nosotros quien compramos y los que, en cierto modo, mantenemos este gran comercio. Sí, es cierto, las marcas también compran, pero nosotros somos los únicos que compramos sin saber si venderemos o no; ellas nos venden por programación y asumen muchos menos riesgos que nosotros.

Solo las marcas grandes se dan cuenta de los apuros que pasamos cuando se cumplen vencimientos; las marcas pequeñas y los grupos de compras poco solventes nos hacen parecer auténticos delincuentes. Ellos viven de la deuda que tu generas, bien por desconocimiento, o bien por su continuo avasallamiento para que compres y programes cuanto más mejor (para ellos, claro). A la mayoría no les importa lo más mínimo si lo vas a vender. Quieren colocar el genero…y que lo pagues. Y el comercial, obviamente, quiere su comisión. Mientras, el género se pudre en una estantería de tu comercio y tienes que acabar vendiéndolo más barato de lo que lo compraste. Pero eso a ellos les da igual.

Nosotros le debemos mucho a Merca Total por cómo nos apoyó en los tiempos buenos y, sobre todo, en los malos, aunque nosotros le fallásemos por esta crisis que nos azota “a todos”.

Si las marcas quieren cobrar sin más,  ¿no se han plateado recoger ese género, en el que confían tanto, del comercio para, así, saldar la deuda? No les interesa, porque su objetivo ya está cumplido: ya le han colocado el género a la tienda, y  si se vende o no, ya no es su problema. Su objetivo, al fin y al cabo,  no es hacer un buen producto, capaz de generar demanda y que tenga una buena rotación: ellos sólo quieren colocar su mercancía.

En cuatro años me he equivocado bastante, pero ya no pienso equivocarme más. Y se que hay gente que se siente identificada con todo esto. Entrando en el almacén y mirando el color de las cajas sabemos perfectamente lo que se vende y lo que no se vende. Y ahora que he aprendido a identificar muy bien lo que sale por la puerta de mi tienda, tengo muy claro que el año que viene apostaré sólo por eso

Otra opción muy interesante es el depósito. Hay marcas que lo hacen, y a partir de diciembre pondré mi tienda a su disposición. Eso es colaborar: “si gano, la marca gana”. Tenemos que ser el primer eslabón de la cadena.  Estoy convencido de que en una tienda se vende más que en un almacén, por eso animo a la marcas que quieran dejar mercancía en depósito, que se pongan en contacto conmigo a elvestuari@hotmail.com .

Con esto me despido. Y aprovecho, también, para saludar a todos mis “camaradas” del gremio y decirles que no desfallezcan y que no se dejen embaucar. Nuestro negocio es el pan de nuestras familias.

Un cordial saludo.
 

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