• 15 de Oct, 2010

Puma inaugura a lo grande su nueva filial en España

  • Javier Ortega, responsable de la filial española de Puma, durante su discurso

Ayer por la tarde Puma inauguró oficialmente la sede de su filial española, ubicada en el World Trade Center de Cornellà de Llobregat (Barcelona) y que ocupa una superficie de 3.000 metros cuadrados. Después de romper con su anterior distribuidor en España, al que debe abonar 98 millones tras un laudo arbitral (una suma que Puma pretende recurrir), la marca de ropa deportiva ya ha anunciado que pretende disponer a corto plazo de cuatro tiendas y cinco outlets en Barcelona y Madrid.

La periodista Sara Carbonero ejerció de invitada especial en la inauguración, que también contó con la presencia de deportistas como Marc Gené, Santi Cazorla, Diego López o Jonathan Soriano.  Al encuentro también acudieron los principales operadores del sector, desde la cúpula de compradores de El Corte Inglés, hasta los máximos responsables de algunas de las centrales de compra o cadenas mas importantes de nuestro país (Base, Twinner, Cronos, Calderón, Atmosfera, Todosport…)

El nuevo director general de Puma en España, Javier Ortega, explicó los ambiciosos planes de la marca alemana en nuestro país: el primer objetivo que se ha marcado generar un volumen de negocio de 150 millones de euros antes de 2015.

Hasta ahora, Puma vendía en España a través de tiendas multimarca y establecimientos de su antiguo distribuidor, Estudio 2000. El contrato de comercialización en exclusiva que esta firma tenía con Puma en España venció el 31 de diciembre de 2009, por lo que está llevando a cabo el cierre o traspaso de todas sus tiendas.

Ortega indica que, en algunos casos, como en los outlets, Puma se quedará con el mismo local que tenía el anterior distribuidor. La multinacional negocia con Value Retail, Neinver y Sonae para abrir cinco outlets en Madrid, Barcelona, Getafe, Sevilla y Málaga. Por otro lado, Puma busca locales comerciales para abrir un mínimo de cuatro establecimientos bandera en los principales ejes comerciales de Madrid y Barcelona. “Nos gustaría abrir en calles como Fuencarral y Gran Vía, en Madrid, y en Paseo de Gracia y Ferran, en Barcelona”, dice.

Ortega reconoce que en el periodo de transición que supone la recuperación de la marca se perderán ventas. El anterior distribuidor obtuvo unas ventas de 115 millones de euros en 2008 y de 70 millones en 2009, fruto de la crisis, aunque también de problemas de abastecimiento y del cierre de varias tiendas. “La transición es dolorosa, pero después despegas con más fuerza”, asegura Ortega.

El traspaso de los derechos de la marca podría costarle a Puma, además, 98 millones de euros en concepto de compensación por la inversión que realizó Estudio 2000 en la enseña. Ortega indica que la multinacional recurrirá el arbitraje.
 

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