• Actualidad Internacional
  • 25 de Ago, 2010

El deporte, ajeno a la crisis en Inglaterra

El ministro de finanzas George Osborne y el presidente del Banco de Inglaterra Mervyn King coinciden en que la recuperación británica será «desigual y turbulenta». Con una visión más sombría, los analistas discuten si la economía podrá evitar una segunda recesión cuando se realicen los draconianos cortes anunciados en el presupuesto de junio. En medio de este panorama incierto, el deporte inglés ha emergido como una suerte de isla que sigue creciendo en ventas y generando empleo, apenas afectado por los vientos de la crisis.

Según un exhaustivo estudio de la Universidad de Sheffield Hallam, el deporte inglés supuso en 2008 un 2,3% del consumo en Inglaterra (unos 20.000 millones de euros) y un 1,8% del empleo (441.000 puestos de trabajo). El fútbol se lleva la palma, con las suscripciones televisivas para la Premier League como motor. En concreto, el estudio coloca como primer vector del consumo deportivo a las mensualidades y cuotas que se cobran en gimnasios, clubes o por participar en torneos (3.879 millones de euros), seguido por las carreras de caballos (3.377 millones), la venta de vestuario deportivo (2.858 millones), suscripciones de cable y TV (2.332 millones), calzado (1.464 millones), navegación (1.555 millones) y equipo (1.362 millones) que incluye la venta de raquetas y palos de golf.

Un salto del 140%

En el boom económico de 2005, la participación del deporte en el consumo había sido del 2,6%, pero la recesión y la contracción crediticia de 2008 se llevaron un 0,3%. «En épocas de estrechez económica uno de los gastos que se corta es el de artículos deportivos», señaló a ABC un portavoz de Sport England, organización oficial para la promoción del deporte. El contraste histórico es más pronunciado si se toma este factor en cuenta. En 1985 la estimación de actividad económica generada por el deporte fue de 4.104 millones de euros: en 2003 era ya de 16.680 y en 2008, a pesar de las adversas condiciones, de 20.370 millones. «Un salto real a precios constantes del 140% de 1985 a la fecha», puntualiza el informe. Las últimas cifras de consumo del mes de julio, dadas a conocer el pasado jueves por la Oficina de Responsabilidad Fiscal, confirman esta tendencia. Según estos datos, los artículos deportivos explicaban en gran medida el salto de un 1,1% en el consumo, a pesar de la caída en la venta de alimentos.

En medio de este panorama, el fútbol es al mismo tiempo una fuente de fortaleza y debilidad. Genera muchos ingresos, pero la mayoría de los clubes se encuentran en serias dificultades financieras. La situación de los dos grandes equipos de la Premier League —el campeón Chelsea y el Manchester United— es ilustrativa. Según Stefan Szymanski, profesor de economía de la Cass Business School y autor de «Guía de la Economía del deporte», el Chelsea le debe unos 1.200 millones a su dueño Roman Abramovich y el Manchester United tiene una deuda cercana a los 800 millones.

 

Fuente: ABC.es

 

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