• Actualidad Internacional
  • 01 de Jul, 2010

La guerra de licencias puede costarle a Puma 98 millones

A Puma, la segunda mayor compañía europea de material deportivo, le saldrá más caro de lo que preveía recuperar los derechos su propia marca en España, en poder de la empresa Estudio 2000, de los empresarios ilicitanos Vicente y Fermín Bernad Vicó. El Tribunal de Arbitraje dictó el mes pasado un laudo en el que accedía a la pretensión de la mercantil alemana, al finalizar el 31 de diciembre el acuerdo existente entre ambas partes. Pero a cambio, según hizo público ayer la firma germana, deberá abonar a sus antiguos socios 98 millones de euros.

Puma señala en el comunicado hecho público ayer desde su central en Herzogenaurach, que el laudo del Tribunal de Arbitraje de Madrid encargado de dirimir el conflicto que mantenían ambas empresas desde hace tiempo declara que «el antiguo titular de la licencia de la empresa en España, Estudio 2000, propietario de varios derechos de la marca Puma, ha sido obligado a entregar estos derechos» a la compañía alemana

Asimismo, apunta que con la recuperación de todo lo relacionado con el nombre, la imagen y la marca en España, Puma se convertirá «en última instancia en el propietario de todos los derechos y podrá hacerse cargo del funcionamiento del negocio operativo en España, garantizando así una estrategia de gestión de marca coherente».

A pesar de haber recuperado los derechos, Puma asegura también que, «después de una valoración jurídica exhaustiva», recurrirá la decisión de arbitraje, que le obligan a pagar 98 millones de euros a Estudio 2000. La dirección considera que es más probable «un fallo favorable» que al contrario.

La cantidad fijada en el laudo ha sorprendido a los responsables de la firma alemana, que cuando instaron el laudo confiaban en un informa favorable a sus pretensiones. Éste ha llegado, en el objetivo principal, el de recuperar los derechos sobre su propia marca en España, que estaban en poder de los hermanos Bernad desde los años ochenta. Pero en cambio la compensación económica ha supuesto un serio revés, por su cuantía. Los 98 millones de euros suponen tres cuartas partes del beneficio que obtuvo Puma en 2009, según informó ayer Reuters.

El contencioso entre Puma y Estudio 2000, empresa con sede en Madrid aunque con su centro de distribución en el polígono industrial de Carrús, viene de largo. Los hermanos Bernad controlan en la actualidad el 98% de Estudio 2000, una sociedad creada a principios de los años 80 por el empresario madrileño León de Cos Borbolla, que registró en España las marcas Adidas ('revendida' después a sus propietarios) y Puma.

Tras entrar en la firma como socios, los Bernad pronto se hicieron con el control y Puma fue viento en popa. A principios de los 90, la Puma alemana, imposibilitada de hacer negocio en España con sus propios productos, creó su filial española y vendió sus artículos como DasslerPuma. Finalmente, en enero de 1995 firmaron un contrato de distribución por 15 años con Estudio 2000, acuerdo que zanjaba también las disputas judiciales por la marca en España.

Los Bernad propusieron a Puma una prórroga del contrato, posibilidad que la firma alemana rechazó, deseosa de poder recuperar por fin su marca en uno de los grandes mercados europeos. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, el caso llegó al Tribunal de Arbitraje de Madrid, que dictó un laudo por el que concedía a Puma los derechos sobre su marca (ya cuenta con un centro propio de distribución en Barcelona) y una cuantiosa indemnización a los hermanos Bernad en compensación por la pérdida de sus derechos.

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