• Actualidad Nacional
  • 22 de Mar, 2010

La venta por internet dispara el mercado de las falsificaciones

La batalla de las grandes marcas globales contra la falsificación de sus productos tiene su gran frente abierto en internet. Mientras las autoridades aduaneras europeas se esfuerzan en frenar la entrada de productos falsos –procedentes en su mayoría de países asiáticos–, los portales de venta directa por internet se han convertido en un auténtico coladero de productos sin garantía y sin ningún tipo de control.

Algunas de estas páginas de internet, como la estadounidense Amazon o la francesa PriceMinister, han desarrollado sistemas para garantizar a sus usuarios la autenticidad de los productos que pasan por su site, pero otros grandes operadores como eBay se inhiben de toda responsabilidad de las transacciones que se realizan a través de su página web.

PriceMinister ha desarrollado un sistema para proteger tanto a las marcas como a sus usuarios que consiste en detectar los intentos de introducir productos falsos en su sistema; si a pesar de sus filtros algún producto falso llega al comprador, la página web se compromete a devolver el importe de la venta. En el 2009 frenaron cerca de 3.000 operaciones fraudulentas que pretendían introducir productos flasificados en la red. Según un estudio elaborado por su equipo legal, el 84% de las falsificaciones se distribuye a través de internet. "Internet es un coladero de productos falsos", aseguran los responsables de PriceMinister, que cuenta con 11 millones de usuarios en Francia y 300.000 en España.

Los sectores más afectados por los actos de piratería son la moda (63%), seguidos por los aparatos tecnológicos (29%) y, muy de lejos, por productos de la industria cultural (6%). Según PriceMinister, Apple, Nike, Adidas, Microsoft y Nokia lideran el ranking de marcas falsificadas, y las que han experimentado mayores incrementos son los productos de Hello Kitty (379% más), de Adidas (210%) y Samsung (205%). "La tecnología de consumo, las marcas deportivas y también los juguetes han sido los productos que más falsificaciones han intentado introducir en nuestra página", avisan.

El proceso habitual, explica uno de los abogados de la página de internet, es que alguien compra un lote de productos en algún país asiático y los introduce en alguna página de venta directa. Cuando el usuario recibe el aparato o prenda en su casa y se percata, no puede reclamar ni a la página web ni al proveedor que se lo vendió, puesto que no está identificado.

"Es muy difícil perseguir estas actuaciones porque no existe una legislación internacional al respecto", explica Ana Soto, socia de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. De hecho, apunta, eBay acumula decenas de denuncias, aunque las sentencias se resuelven un 50% a su favor y en contra. "La única manera de frenar este flujo que llega de países asiáticos es que los propios portales de venta directa pongan filtros para evitar estas situaciones", añade la letrada.

www.lavanguardia.es

 

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