• Actualidad Nacional
  • 18 de Mar, 2010

La rider de Atomic Queralt Castellet, a punto de regresar a las pistas

¿Qué balance haces de tu participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver?
Uf! Todo iba perfecto, y aún hoy no me explico qué es lo que pude hacer mal para recibir este golpe de mala suerte.

A medida que se acercaba el día de la competición, ¿notabas los nervios?

Lo cierto es que cada día que pasaba un día me ponía más nerviosa, pero también es verdad que tenía muchas ganas de que empezara la competición.

Estás a punto de realizar la primera ronda en el pipe de Whistler, qué piensas.

Si tienes nervios no te los quitas en toda la competición, pero es verdad que tienes que saber hacer ambas cosas, tener nervios y hacer una buena ronda. Y cuando lo había conseguido los nervios se fueron en la segunda ronda (lo dice en tono de broma, ya que no la pudo disputar).

Cuando empiezas a hacer la primera ronda en los Juegos, supongo que ya sabes los trucos que vas a hacer, que ya tienes la ronda dibujada en la cabeza.
Sí, llevaba dos meses entrenando la misma ronda que hice en los Juegos. Una primera para asegurar, sin backside 9 al final, y una segunda con los dos 9s frontside y backside, pensando ya en la final.

Realizas tus primeros trucos en la ronda, ¿eres consciente que lo vas haciendo bien? ¿qué te dices?

Sí, soy consciente en todo momento, más que nunca, de lo que tengo que hacer para realizar la mejor de las rondas. Sé lo que tengo que hacer para hacerlo mejor que nunca y volar como nunca. Y si llevabas dos meses practicando como yo la misma ronda, en el momento de la verdad todo es más fácil de lo que parece.

Finalizas la primera ronda, ¿te das cuenta de lo bien que lo has hecho?
Sí, y me tranquilizo. Antes de conocer la puntuación de los jueces ya sabía que con la ronda que había hecho estaría en las finales.

Qué sientes cuando ves que pasas a la final directamente.
Mmmm, me quité un pequeño peso de encima.

Y llega, siento recordártelo, el momento fatal. Haces una ronda de entreno, y te caes. Qué pasó, ¿te acuerdas? Hay quien dice que te relajaste.
Fue un resbalón tonto y un mal canto. Y, muy, muy mala suerte. Sólo quería saber si el pipe había cambiado después de comer, y si estaba más duro o no. No quería practicar ninguna ronda y no tenía la necesidad de hacerlo, ya que no competía. En las semifinales sólo quería conocer la evolución de la nieve dentro del pipe. Está claro que sí que iba un poco relajada, pero porque el momento de esta salida al pipe no era para forzar, sólo para conocer el estado del pipe y mantenerme activa. Seguir con el calentamiento corporal. Sólo fue una cuestión de mala suerte.

Cuando ves que te trasladan al hospital, qué pasa por tu cabeza.
Luché contra los médicos para poder salir en la segunda ronda.

En el hospital, qué te dicen los médicos.

Me explican que mi cabeza ha estado unos 30 segundos fuera de juego y que tengo la obligación estar en el hospital, y de permanecer en observación dos días.

Cómo pasas la noche en el hospital.
Bien, normal, pero de muy mala leche.

¿Viste la caída varias veces desde la cama del hospital en la tele?
Sí, y no dejaba de decirme que había sido una caída realmente tonta. Y la final fue como me esperaba.

¿Crees que tenías la medalla en la mano?
Lo más difícil para conseguir la medalla era lograr hacer la ronda que hice en las clasificatorias, con todos los nervios y la presión. Era el único momento que de verdad me preocupaba. A partir de este momento puedo asegurar que tenía lo que buscaba y que todo iba perfecto. No la tenía al alcance, creo que la tenía ya en las manos.

¿Qué tenías preparado para la final?
La misma ronda que hice con antelación, pero con el backside 9 al final en lugar del aéreo.

Y después de todo lo que pasa, decides irte a Nueva Zelanda, ¿por qué?
Porque creo que mi cuerpo me pedía a gritos un completo descanso después de lo mucho que había entrenado.

¿Necesitabas alejarte de todo?
Sí, necesitaba descargar toda la tensión psicológica acumulada, que era mucha.

Lástima que no puedas competir en La Molina, ¿no?
Sí, me gustaría compertir. Pero no puedo permitirme una caída y menos un golpe en la cabeza. Es peligroso. Los médicos me dijeron que descansara un mes, que no compitiera en un mes, y es lo que voy a hacer.
 

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