• Actualidad Nacional
  • 04 de Feb, 2010

Decathlon traslada su tienda de Burgos

La crisis económica no va con ellos. Hay determinados grupos empresariales que capean la desaceleración del consumo con planes de expansión.Uno de ellos es Decathlon, una multinacional francesa de material deportivo, que ultima un proyecto de ampliación en la capital con el traslado de sus instalaciones en el área comercial Parque Burgos, junto a Hipercor, a una parcela de la cuarta fase del polígono industrial de Villalonquéjar.

La nueva ubicación permitirá a la filial española de Decathlon incrementar la superficie actual de 3.558 metros cuadrados con una nave de venta directa de mayores dimensiones y, sobre todo, contar con unas instalaciones deportivas de uso público. Es un modelo de negocio que ya ha implantado esta empresa en otras ciudades como Alcalá de Guadaíra, junto a Sevilla, y que se llevará a cabo en próximas aperturas anunciadas como en Mérida. Además, conjuga a la perfección con la filosofía de la marca de promocionar la actividad física y deportiva. El proyecto que ya se conoce en la ciudad extremeña es alcanzar convenios de colaboración con el Ayuntamiento emeritense para el fomento del deporte base, la iniciación a diferentes modalidades y la organización de competiciones.

En el caso de la tienda sevillana, Decathlon ocupa una superficie total de 30.000 metros cuadrados y se ha convertido en el segundo centro más grande de la marca en Europa. De ese suelo, poco más de 9.000 metros están reservados a la venta al público mientras que el resto son pistas de fútbol, tenis, patinaje así como espacios para la equitación y un muro para la práctica de la escalada, donde poder probar los productos ofertados en Decathlon. Junto a estas instalaciones deportivas, anexas a la superficie de venta, estarían la propia nave para realizar compras y una zona reservada para el aparcamiento.

Rotonda del dinosaurio
La parcela en la que Decathlon ha puesto sus ojos en Villalonquéjar IV es una de las que el Plan Parcial del sector S-26 reserva como suelo para equipamiento de uso privado, que recibe el nombre técnico de EQ-2. En concreto, es un espacio en forma de triángulo situado entre las rotondas que lucen un gran dinosaurio -bautizada como la Sierra de la Demanda- y la que da la bienvenida a los vehículos -procedentes de la carretera de Santander- con el nombre de la ciudad de Burgos.

El plan concede a esa parcela una superficie de 133.267 metros cuadrados y un aprovechamiento de 213.228 metros, aunque se desconoce el espacio que requerirá el nuevo complejo que promoverá Decathlon, puesto que todavía se está en negociaciones con el Consorcio que gestiona la ampliación del polígono de Villalonquéjar.

Un suelo próximo a otro de uso terciario, que agrupa a ocho parcelas en 75.000 metros, que en un futuro podría ser destinado a un gran centro comercial, con negocios de ocio y restauración. Un complemento ideal para la tienda de Decathlon en una zona de crecimiento.

La ampliación de Villalonquéjar  se ha visto lastrado por el ‘frenazo’ económico y lejos quedan las 300 empresas que mostraron interés en asentar sus negocios en la cuarta fase de la zona industrial. En el momento del reparto, el Consorcio repartió en 2008 parcelas entre cerca de un centenar de empresas, con la previsión de crear 1.500 empleos. Finalmente y a la hora de la verdad, el número se redujo a una treintena de negocios cuando fue necesario formalizar el adelanto económico y ahora son escasos los proyectos que siguen adelante.

La llegada de Decathlon a la última fase del polígono vendrá a llenar un vacío que hoy sólo ocupan la industria del Grupo Aluminios de Precisión (GAP), que se instaló en 2008 en el límite con Villalonquéjar III, y Sumbitec, una empresa que fabrica herramientas desde mediados del año pasado.

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