• Actualidad Nacional
  • 07 de Ene, 2010

El esquí no arranca en Catalunya

La falta de nieve y no la crisis económica es por ahora la gran preocupación de las estaciones de esquí catalanas. A falta del balance definitivo de la campaña de Navidad, la mayoría de los portavoces de estas instalaciones reconocieron ayer que los resultados de estas fiestas no se acercarán a las cifras de la temporada pasada, en la que se registraron nevadas excepcionales. Unas precipitaciones que permitieron abrir las pistas a principios de diciembre y prolongar la temporada hasta bien entrada la primavera. Este año los resultados han sido desiguales y, mientras que las principales estaciones del Pirineo de Girona calificaron la campaña de positiva, en las instalaciones de Lleida se han acusado más las inclemencias meteorológicas.

Los primeros resultados facilitados por el Patronato de Turismo de la Diputación de esta demarcación son una buena muestra. Frente a los 221.000 forfaits que se despacharon hace 12 meses, esta Navidad apenas se han vendido 150.000, un 32% menos, avanzó ayer el director del organismo, Àngel Vidal. La cifra se ha quedado un 25% por debajo de las previsiones que realizaron los responsables de la Diputación a mediados de diciembre.

La culpa, según Vidal, la ha tenido el viento, «que ha obligado a muchas estaciones a cerrar un día y medio». El responsable del Patronato de Turismo admitió que sus estimaciones iniciales quizá pecaron «de un exceso de optimismo». No obstante, señaló que el resultado no ha sido malo, porque es comparable al registrado hace dos años. «Y además –añadió–, todavía quedan unos días de esquí, y algunas comunidades autónomas como Madrid tienen fiesta hasta el domingo».

Los responsables de las instalaciones de Masella (Cerdanya) afirmaron que el balance de estas Navidades es bastante positivo porque se ha conseguido una buena afluencia de público. «Hemos tenido una media de 6.000 esquiadores diarios, con puntas de hasta 9.000 usuarios los días de más afluencia», explicaron. Los portavoces de Masella destacaron que estos días han tenido 50 kilómetros de pistas abiertas, con una nieve polvo de grosores de entre 35 y 55 centímetros. El tiempo inestable, con días de sol, pero también con jornadas fría, y la falta de precipitaciones constantes han sido la cara negativa de la campaña navideña.

Los portavoces de La Molina (Cerdanya), que aportaron unos datos muy similares, se mostraron confiados en que el cambio meteorológico que se avecina favorezca las nevadas y la fabricación de nieve artificial, lo que les permitiría ampliar a 29 las pistas esquiables durante el próximo fin de semana.

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