• Actualidad Internacional
  • 18 de Dic, 2009

Rossignol estrena sede y vuelve a recuperar terreno

En quiebra virtual hace un año, y obligada a una drástica reducción de personal que se llevó por delante 450 puestos de trabajo, Rossignol abre su nueva sede central cerca de Grenoble, la cual ya estaba proyectada y en construcción antes de que la empresa fuera comprada por los nuevos dueños, en la que Bruno Cercley es el nuevo Director General.

El pasado Lunes 14 de Diciembre, Rossignol ha inauguró su nueva sede en Saint Jean de Moirans, cerca de Grenoble. 20 millones de euros ha costado el edificio, que es espectacular, tanto en su diseño como en sus acabados. Choca que una empresa que hace tan solo un año tuvo que hacer una drástica reducción de personal, inaugure un edificio de estas características, pero el proyecto comenzó a construirse bastantes meses antes de que los nuevos dueños tomaran las riendas de Skis Rossignol, y no podían abandonar a su suerte el edificio.

De todas maneras, Bruno Cercley afirma que la empresa va por buen camino y que está entrando en una nueva fase con la agrupación de todos los equipos (I+D, marketing, ventas, finanzas, recursos humanos, etc...) de todas las marcas (Roosignol, Dynastar, Lange, Look), en un magnífico edificio por su calidad arquitectónica y funcionamiento, "es una revolución cultural" afirma el Directivo a Reuters.

La empresa francesa ha logrado un incremento de ventas mayor de lo esperado, gracias a entre otras cosas a las nevadas adelantadas de este año, y el último mese ha acabado en positivo. Es mas, se espera que el actual año fiscal ya acabe con beneficios, gastos de reestructuracion a parte. Esto supondría que las pérdidas de 42 millones de euros del anterior ejercicio se conviertan en 5 millones positivos antes de intereses e impuestos. Sin embargo se prevé un descenso de la facturación del 15%, hasta alcanzar los 207 millones de euros a 31 de Marzo de 2010 (243 en 2009), cuando acaba su año fiscal. Afirma Cercley que esto es porque este año se está tratando de ganar márgenes en las ventas.

Lo que ha tenido que hacer Rossignol es simplemente adaptarse a la nueva demanda actual, en la que curiosamente hay más esquiadores que nunca, pero se venden menos esquís que en la década de los '90. Y es que los esquiadores cada vez más prefieren alquilar que comprar, así que un solo par de esquís es usado por decenas de esquiadores cada invierno. El resultado es que han tenido que ajustar su producción a su demanda. Este año saldrán de sus lineas de producción 700.000 pares de esquís, un 30% menos que los últimos años ofreciendo 200 referencias, frente a las 400 de hace un año.

Bruno Cercley ya había estado a la cabeza del Grupo Rossignol hasta 2005, año en que la empresa se vendió a la estadounidense Quicksilver, y fue llamado de nuevo en 2008 cuando la empresa norteamericana volvió a venderla a los actuales dueños, una corporación formada por el grupo de inversión australiano Macquarie y por Jarden Corporation (dueño de las marcas Völkl y K2). Ambas empresas se reparten el 81 y el 17% de las acciones, pero Jarden no tiene ni voz ni voto, simplemente es un accionista minoritario. Cercley tiene el otro 2% restante.

Ahora a Rossignol le toca luchar en un mercado cada vez más pequeño en el que apenas tres o cuatro empresas se reparten el principal trozo del pastel: Amer Sports, dueña de Atomic, Salomon, Dynafit o Volant; Jarden, que posee K2 y Völkl; Fischer Group; Head; y finalmente Skis Rossignol, que también fabrica Dynastar, Lange, Roxy Skis y Look.

Y no va a ser fácil seguir en la actual senda de buscar márgenes para encontrar beneficios. Atomic por ejemplo, convocaba a los medios la semana pasada para afirmar que no esperaba una rápida recuperación de los mercados, y se comprometió a seguir bajando costes. Rossignol, ya lo tuvo que hacer hace unos meses cuando despidió al 30% de su plantilla y redujo el sueldo a la mitad de sus 200 corredores, algo que provocó la salida de la doble campeona de Copa del Mundo Lindsey Vonn, que se unió al equipo de Head. Al mismo tiempo recortó el sueldo de los Directivos un 20% y congeló sueldos del resto de empleados.

Con todo, Cercley afirma en el Dauphuine Libère, que han pasado un año en el que se han tenido que apretar el cinturón, pero que es algo que se tenía que hacer y se ha completado un hito importante. Otra de las cosas que se ha comprometido a hacer es a seguir fabricando en Europa, manteniendo su fábrica de Sallanches, a los pies del Montblanc, donde se han inyectado 38 millones de euros para reflotarla.

Pese a todo China es un mercado importante en crecimiento, igual que el de Europa del Este, que se espera que acabe de edspegar tras los Juegos Olímpicos de Sochi, así que no se descarta montar algo en China o subcontratar a algún fabricante asiático. Esa es una de las razones por las que se cree que Jarden (K2/Völkl) está en el accionariado, por su experiencia en la fabricación de esquís en China donde tiene planta propia.

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