• Actualidad Nacional
  • 16 de Dic, 2009

La Generalitat acotará la apertura de centros comerciales en la periferia

La nueva normativa, que se adecúa a la directiva europea Bolkestein, entrará en vigor el día 28 de diciembre, una vez que se publique en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC), aunque no será hasta el 26 de enero cuando el Parlament la ratifique en el primer pleno del año. La directora general de Comercio de la Generalitat, Gemma Puig, ha confirmado que el gobierno autonómico cumplirá "en la forma y en el plazo la directiva europea de servicios", que fija el 28 de diciembre como fecha límite para su adaptación.

Una de las novedades de la futura Ley, que se ha elaborado "con el máximo consenso del sector", según el conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, es que se "blinda" la proliferación de concentraciones comerciales en la periferia de las ciudades y polígonos industriales.

Para ello, la Generalitat ha creado el concepto de Tramas Urbanas Consolidadas (TUC), es decir, las áreas comprendidas en suelo urbano o urbanizable, de acuerdo con el planeamiento urbanístico vigente, en las que se podrán implantar usos comerciales. El objetivo es que los nuevos centros comerciales, independientemente de su superficie, se instalen dentro de la ciudad, favoreciendo así la cohesión social, la movilidad sostenible y la pluralidad de formatos comerciales.

Todos los equipamientos, además, serán tratados por igual, más allá de su tipo y tamaño, de manera que los establecimientos de muebles, ferretería y bricolaje dejarán de tener un tratamiento excepcional y tampoco podrán abrir en polígonos industriales. La nueva normativa no afectará a los centros comerciales ya existentes en la periferia, si bien éstos no podrán realizar ampliaciones en un futuro.

Sólo en casos "extraordinarios" y justificados, como podría ser la falta de suelo en la trama urbana para la implantación de nuevo equipamiento comercial, la Generalitat autorizaría a ampliarla, siempre y cuando el nuevo terreno fuera limítrofe con la zona habitada.

La futura Ley de Comercio de Cataluña clasifica los establecimientos comerciales en función de la superficie y no de la variable de población. Así, hasta los 1.300 metros cuadrados, los ayuntamientos serán los encargados de realizar el control administrativo de los nuevos comercios que quieran instalarse en el municipio, mientras que la Generalitat concederá las licencias de los establecimientos de más de 1.300 metros.

Los equipamientos de entre 1.300 y 2.500 metros, además de solicitar los permisos de apertura, deberán presentar a la Generalitat un documento de "declaración responsable" de su actividad, garantizando que cumplen con todos los requisitos de movilidad, urbanismo y medio ambiente exigidos.

En caso de que el centro abra sus puertas y posteriormente la Generalitat compruebe que no cumple con estos requisitos, la administración podrá sancionar e incluso cerrar el equipamiento, según ha indicado Huguet.

Gemma Puig ha asegurado que la normativa nace con un amplio consenso del sector, que ve cómo la implantación de grandes superficies en la ciudad puede ser un también un factor que le beneficie, favoreciendo la creación de ejes comerciales potentes a su alrededor.

Huguet espera que también CiU, el principal partido de la oposición, "se añada al consenso" y apoye en el Parlament la nueva Ley, aunque reconoce que será difícil que esto se produzca.

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