• Actualidad Nacional
  • 25 de Nov, 2009

PPR quiere centrarse en la moda

Hace una década, cuando compró la casa italiana de moda Gucci NV, el multimillonario francés François Pinault llevó el negocio de madera y distribución de su familia al rentable mundo del glamour y los bienes de lujo. Ahora, su hijo está dando un paso igual de transformador. François-Henri Pinault busca desprenderse del negocio minorista francés, en su momento la columna vertebral del conglomerado, para concentrarse por completo en sus marcas de consumo global y de lujo, como la exclusiva Yves Saint Laurent y la masiva Puma.

François-Henri Pinault, presidente ejecutivo de PPR SA, ha dado comienzo a un nuevo plan para vender las divisiones minoristas de la empresa en Europa, incluidas la popular cadena de tiendas de electrónicos y libros Fnac y la de muebles de descuento Conforama. En una entrevista con The Wall Street Journal en la sede central de PPR en París, Pinault detalló, por primera vez, sus planes de rehacer la compañía de su familia.


 "Cuanto antes, mejor", afirmó el ejecutivo de 47 años, aunque dijo que no se había fijado una fecha límite para las inversiones planeadas. "Tenemos una gran debilidad: los negocios minoristas. No se pueden desarrollar con rapidez en el extranjero", porque a los consumidores les lleva un largo tiempo acoger un nombre que no les resulta familiar", indicó Pinault.

PPR podría obtener unos 4.000 millones de euros (US$6.000 millones) de la venta de su negocio minorista, afirman analistas. Pinault quiere usar ese efectivo para comprar otras marcas de ropa y accesorios para crear una nueva división dirigida al mercado masivo que replique la unidad de bienes de lujo de PPR. La empresa ya prevé recaudar alrededor de 1.000 millones de euros de una oferta bursátil parcial de su división de bienes de consumo africana, que comenzará a cotizar en bolsa el 3 de diciembre.

Para PPR, que es propiedad de la familia Pinault en un 41%, dejar el sector minorista significa renunciar a negocios que representaron más de la mitad de los 20.000 millones de euros en ventas que obtuvo la empresa el año pasado y que son cadenas dominantes en su mercado doméstico. PPR, que durante mucho tiempo fue una de las empresas más dinámicas de la bolsa de París, ahora cambia sus operaciones minoristas francesas por una identidad más global.

PPR no es la única que está reconsiderando su negocio minorista en medio de una creciente presión competitiva. Wal-Mart Stores Inc., Gap Inc. y otras empresas apuntan a consumidores dudosos que se han asustado por el alto nivel de desempleo en todo el mundo. Aunque muchos grandes minoristas redujeron los precios, tiendas de descuento como Wal-Mart, Ikea Group y Old Navy (de Gap), al igual que los proveedores de comercio electrónico, han tenido un desempeño mucho mejor que las cadenas rivales.

El talón de Aquiles

Un problema a más largo plazo con el rubro minorista es que es obstinadamente local. Aunque la presencia de Wal-Mart se extienden desde Chile a Gran Bretaña, la empresa obtiene 75% de sus ventas en EE.UU. Fnac, de PPR, una cadena de libros, música y electrónicos fundada por dos activistas trotskistas en la década de 1950, se expandió por toda Europa y Brasil, pero obtiene 70% de sus ventas en Francia.

El negocio minorista —que además de Fnac y Conforama incluye el catálogo de pedidos por correo Redcats— ha beneficiado a PPR a lo largo de los años, al brindar un contrapeso para la más volátil división de bienes de lujo de la empresa. La demanda de los productos que PPR vende en sus tiendas minoristas —microondas, libros y sofás— es más estable que la demanda de ropa, que puede depender de la acogida de una colección sobre la pasarela.

Sin embargo, el negocio minorista también ha resultado perjudicial para la rentabilidad. En el primer semestre del año, PPR afirmó que obtuvo entre 1,7 y 3,3 centavos por cada dólar en su negocio minorista, y 18,6 centavos por cada dólar en su división de lujo.

La nueva estrategia de Pinault conlleva riesgos. Dejar el rubro minorista pone más énfasis en el Grupo Gucci de PPR en momentos en que el sector de bienes de lujo atraviesa una época difícil. El gasto de los consumidores adinerados en mercados clave, como EE.UU., Europa y Japón, ha caído y, como consecuencia, las ventas del Grupo Gucci han disminuido 6,4% en el tercer trimestre de este año, comparado con un aumento de 4,6% en los ingresos del mismo período de 2008.

Es una gran apuesta personal para el Pinault más joven, quien es uno de los primeros exponentes de una nueva generación de ejecutivos franceses que son preparados para hacerse cargo de grandes empresas familiares.

Aunque dirige PPR desde 2005, Pinault hijo aún no ha demostrado si será tan exitoso como su padre, uno de los empresarios independientes más prominentes de las últimas décadas.

Por lo pronto, es más conocido como un miembro del jet set que suele ser fotografiado en la primera fila de los desfiles con su esposa, la actriz Salma Hayek.

A fines de 2005, Pinault concibió el primer paso de lo que eventualmente se convertiría en su estrategia para salir del negocio minorista por completo: la venta de la icónica tienda por departamentos de PPR, Printemps, que se cerró por 1.100 millones de euros en 2006.

A la vez, Pinault comenzó a pensar en cómo podría reemplazar su negocio minorista y decidió que necesitaba un negocio con un mercado masivo. En 2007, compró 69% de la empresa alemana de ropa deportiva Puma por 3.680 millones de euros.

Para comienzos de 2008, Pinault perdió impulso debido a que los efectos de la crisis financiera se extendían por todo el mundo. Ahora que los mercados bursátiles globales se estabilizan, Pinault revive su estrategia.

Un equipo de 12 personas dentro de PPR confeccionó dos listas. La primera enumera 20 nuevos posibles compradores en la industria para las tres compañías minoristas a la venta, dijo Pinault en la entrevista. La segunda lista apunta a decenas de potenciales marcas de lujo y estilo de vida que PPR estaría interesada en comprar.
 

fuente: The Wall Street Journal

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